La Eurocámara pide a Turquía que revierta su retroceso democrático en vistas a su posible adhesión a la UE

La presidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo instó a Ankara a restaurar garantías constitucionales, liberar a presos políticos y proteger la independencia judicial, condiciones clave señaladas para avanzar en el proceso de incorporación al bloque europeo

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Durante la visita oficial a Turquía de una delegación del Parlamento Europeo, la presidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos, Isabel Wiseler-Lima, señaló que Turquía solo podrá progresar en su candidatura de adhesión a la Unión Europea si garantiza el respeto pleno por su Constitución y el cumplimiento de sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos y libertades fundamentales, incluyendo la obediencia a las decisiones tanto de sus propios tribunales como de instancias judiciales europeas. Según publicó el propio Parlamento Europeo, el llamamiento se centró en la necesidad de restaurar garantías constitucionales, liberar a presos detenidos por motivos políticos y fortalecer la independencia del poder judicial, consideradas condiciones esenciales para cualquier avance en la integración de Turquía al bloque comunitario.

De acuerdo con la información difundida por el Parlamento Europeo, la misión oficial tuvo como objetivo evaluar la situación de los derechos humanos, el funcionamiento de la justicia y el respeto a las libertades básicas en territorio turco. Durante el encuentro, Wiseler-Lima, eurodiputada del Partido Popular Europeo y representante de Luxemburgo, instó a las autoridades turcas a “revertir urgentemente el retroceso democrático, en particular garantizando la independencia del sistema judicial, poniendo fin al acoso a los periodistas independientes y liberando a todas las personas detenidas injustamente”. Este reclamo fue formulado a través de un comunicado tras mantener reuniones con distintos sectores de la sociedad y responsables políticos en el país euroasiático.

El medio detalló que, según los eurodiputados integrantes de la delegación, durante la visita se observó una “falta sistémica de independencia judicial”, reflejada en la destitución de funcionarios electos por la oposición y su reemplazo por figuras designadas desde el gobierno central. A ello se suma la existencia de leyes y prácticas que, según los parlamentarios europeos, restringen significativamente el espacio cívico y el ejercicio de las libertades fundamentales, factores percibidos como un retroceso en los estándares democráticos exigidos para los países aspirantes a ingresar a la Unión Europea.

Según el Parlamento Europeo, la opinión de Wiseler-Lima reflejó también que Turquía, si bien continúa reconocida como país candidato a la adhesión, debe afrontar reformas concretas para reencauzar el proceso. La eurodiputada hizo hincapié en la vigencia de un interés notable de la ciudadanía turca por avanzar en la integración europea y por superar los obstáculos señalados en materia de democracia y estado de derecho. El informe parlamentario especificó que, durante la estancia de la misión, tanto representantes gubernamentales como del partido en el poder indicaron su disposición a intensificar la cooperación con Bruselas. Esta apertura al diálogo fue descrita desde la Eurocámara como un punto de partida para analizar posibles caminos hacia una colaboración más activa.

El reporte del Parlamento Europeo subrayó además la preocupación existente por la sustitución de cargos electos de la oposición por administradores designados por las autoridades, situación que, junto con limitaciones normativas al espacio cívico, complica el cumplimiento de las condiciones necesarias para la membresía en la Unión Europea. Los eurodiputados reiteraron que el respeto efectivo por la independencia judicial y la liberación de quienes consideran presos por razones políticas son pasos imprescindibles según las expectativas europeas.

Durante las conversaciones mantenidas en Turquía, los enviados de la Eurocámara comunicaron, conforme a la fuente oficial, que se mantendrán en disposición de dialogar y buscar alternativas constructivas para acrecentar la participación y el entendimiento entre Ankara y Bruselas. No obstante, la postura europea se mantiene en la exigencia del respeto al estado de derecho y la protección de las libertades fundamentales como bases ineludibles para una eventual integración de Turquía al marco jurídico y político de la Unión Europea.