La devaluación crónica erosiona el salario mínimo en Venezuela hasta niveles simbólicos

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Caracas, 8 ene (EFE).- El salario mínimo en Venezuela, fijado en 130 bolívares mensuales desde hace casi cuatro años, equivale hoy a unos 40 centavos de dólar al cambio oficial, un nivel que evidencia el colapso del poder adquisitivo de los trabajadores en medio de la acelerada devaluación de la moneda, el alza sostenida de los precios y la incertidumbre económica agravada tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.

Ese sueldo ha perdido poder de compra debido a la constante devaluación de la moneda local frente a la estadounidense, la principal referencia en el país para fijar precios.

El pago se mantiene en 130 bolívares desde marzo de 2022, cuando la divisa norteamericana se cambiaba por 4,24 bolívares y, por tanto, el salario equivalía a unos 30 dólares, por lo que desde entonces se ha reducido un 98 % hasta hoy, mientras los precios de bienes y servicios aumentan.

La Constitución establece, en el artículo 91, que todo trabajador "tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas materiales, sociales e intelectuales".

El Ejecutivo ha centrado su política salarial en el pago de dos bonificaciones que no tienen incidencia en beneficios laborales y que suman 160 dólares: uno de alimentación, en 40 dólares, y otro denominado "ingreso de guerra económica", en 120 dólares, depositados en bolívares a la tasa oficial del día.

El Gobierno responsabiliza la caída de la capacidad de compra a las sanciones de Estados Unidos, principalmente las impuestas contra la industria petrolera venezolana, el principal motor económico del país suramericano.

Estas sanciones fueron aliviadas por el entonces presidente estadounidense, Joe Biden (2021-2025), y radicalizadas por su sucesor, el actual mandatario, Donald Trump, el artífice de esas medidas contra el petróleo y otras.

La incertidumbre sobre la economía del país se ha profundizado luego de que el sábado pasado en la madrugada fuerzas estadounidenses capturaron al presidente Nicolás Maduro en Caracas y lo trasladaron a una prisión en Nueva York y el posterior anuncio de Trump de que exigió el "acceso total" a los recursos venezolanos y que él sería el encargado de manejar el dinero de la venta del crudo del país suramericano.

La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) anunció este miércoles que está en un proceso de negociación con Estados Unidos para la venta de "volúmenes" de crudo, luego de que el presidente Trump asegurara que el Ejecutivo de Caracas está dispuesto a entregarles de 30 a 50 millones de barriles de petróleo.

Mientras que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que el país "está abierto a relaciones energéticas donde todas las partes estén beneficiadas, donde la cooperación económica esté muy bien determinada en contratos comerciales". EFE