Nairobi, 8 ene (EFE).- Estados Unidos ha suspendido toda asistencia al Gobierno de Somalia al alegar que las autoridades somalíes destruyeron un almacén del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU con ayuda alimentaria financiada por Washington, según informó el Departamento de Estado norteamericano.
El Departamento de Estado anunció la suspensión de la ayuda en un mensaje publicado a última hora del miércoles por la Embajada de EE.UU. en Somalia en su cuenta de la red social X.
Washington -explicó- "está profundamente preocupado por los informes que indican que funcionarios del Gobierno Federal de Somalia destruyeron un almacén del Programa Mundial de Alimentos (PMA) financiado por EE. UU. y confiscaron ilegalmente 76 toneladas métricas de ayuda alimentaria financiada por donantes para somalíes vulnerables".
La Administración del presidente Donald Trump "mantiene una política de tolerancia cero ante el desperdicio, el robo y el desvío de asistencia vital", subrayó.
Así, el Departamento de Estado "ha suspendido todos los programas de asistencia estadounidenses en curso que benefician al Gobierno Federal de Somalia".
La reanudación de la asistencia dependerá de que el Ejecutivo somalí "asuma la responsabilidad de sus acciones inaceptables y adopte las medidas correctivas pertinentes", añadió.
La medida se adoptó después de las críticas expresadas en las últimas semanas por Trump contra la comunidad somalí residente en el país norteamericano.
El pasado 2 de diciembre, el mandatario estadounidense acusó, durante una reunión de su gabinete, a los inmigrantes somalíes de aprovecharse de Estados Unidos, al aseverar que su país "apesta" y que él no los quiere en EE.UU.
Somalia, según el presidente estadounidense, "apenas es un país", pues "no tienen nada. Sólo andan matándose entre ellos. No hay estructura".
No es la primera vez que Trump pone en su punto de mira a ciudadanos de origen somalí.
A finales de noviembre, el presidente cargó contra los inmigrantes de 19 países considerados "del tercer mundo", incluido Somalia, e impuso sobre los mismos una suspensión de las decisiones en los casos de admisión de asilo.
Esa medida se tomó en un contexto de creciente represión migratoria en EE.UU. y tras incidentes de seguridad, incluido el tiroteo de dos miembros de la Guardia Nacional en Washington el pasado 26 de noviembre, atribuido a un ciudadano afgano asilado.
Somalia vive en un estado de conflicto y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas y señores de la guerra. EFE