
El Gobierno de Estados Unidos ha instado este jueves a la "máxima moderación" en Siria con motivo de los últimos enfrentamientos del Ejército sirio con las kurdo-árabes Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) en varios barrios de Alepo, en el marco de los "históricos avances hacia la estabilidad" obtenidos en los últimos meses.
El enviado de Estados Unidos para Siria, Thomas Barrack, ha afirmado que la Administración de Donald Trump "sigue de cerca y con gran preocupación los acontecimientos en los barrios de Ashrafiyé y Sheij Maqsud". "Instamos a ejercer la máxima moderación y a priorizar la protección de la vida y propiedad de los civiles", ha solicitado a través de un mensaje en su perfil de X.
El diplomático estadounidense ha aplaudido los "avances hacia la estabilidad, la reconciliación nacional y la reconstrucción tras décadas de un conflicto devastador", añadiendo que "las históricas conversaciones mantenidas esta semana con representantes israelíes marcan un paso crucial hacia una paz regional más amplia".
Para Washington, este hito "subraya el firme compromiso" de Damasco de "romper el ciclo de violencia, sufrimiento y atrocidades que ha afligido a su nación durante más de medio siglo". Pero "transformaciones profundas de esta naturaleza no se pueden lograr de la noche a la mañana", ha advertido.
En este contexto, ha explicado que la semana pasada estaban "a punto de concluir con éxito" el acuerdo de integración de todas las instituciones civiles y militares en las zonas autónomas kurdas --incluidas las FDS-- bajo control del Estado central, si bien ha considerado que "ese objetivo sigue siendo eminentemente alcanzable".
"Junto con nuestros aliados y socios regionales responsables, estamos dispuestos a facilitar los esfuerzos para reducir las tensiones y brindar a Siria y a su pueblo una nueva oportunidad de elegir el camino del diálogo en lugar de la división", ha manifestado Barrack.
A su vez, ha hecho un llamamiento "urgente" al Gobierno sirio, a las FDS, a las autoridades locales en zonas bajo administración kurda y "todos los actores armados sobre el terreno" para "cesar las hostilidades, reducir la tensión de inmediato y comprometerse con la desescalada".
ABDI: DESPLIEGUE CREA CONDICIONES PARA CAMBIOS DEMOGRÁFICOS
Por su parte, el jefe de las FDS, Mazlum Abdi, ha reaccionado por primera vez a lo ocurrido estos días en Alepo, advirtiendo de que "el enfoque de combate y el lenguaje bélico para imponer soluciones unilaterales es inaceptable y ya ha provocado masacres que constituyen crímenes de guerra en la costa siria", en referencia a los hechos registrados en la primera mitad de 2025.
"El despliegue de tanques y artillería en los barrios de Alepo, el bombardeo y el desplazamiento de civiles desarmados, y los intentos de asaltar barrios kurdos durante el proceso de negociación socavan las posibilidades de alcanzar acuerdos, crean las condiciones para cambios demográficos peligrosos y exponen a los civiles atrapados en ambos barrios al riesgo de masacres", ha dicho.
Abdi ha asegurado que, mientras apoyan a la población de Ashrafiyé y Sheij Maqsud, las FDS llevan "días trabajando con todas las partes para detener estos ataques", después de que cifraran en más de una decena la muertos y 64 los heridos por el "ataque indiscriminado de las fuerzas gubernamentales".
AMPLIACIÓN DEL TOQUE DE QUEDA
Las declaraciones de Barrack y Abdi han llegado durante la tercera jornada de enfrentamientos, sin que por ahora el presidente de transición del país, Ahmed al Shara, se haya pronunciado públicamente al respecto.
Este mismo jueves, el Mando de Seguridad Interna de la gobernación de Alepo ha ampliado el toque de queda de los dos barrios mencionados a otros cuatro más: Bani Zeid, Al Surián, Al Halak y Al Midán, según ha informado la agencia de noticias SANA.
Esta restricción estará vigente "hasta nuevo aviso", con el "fin de garantizar la seguridad de los residentes, y en el marco de las medidas adoptadas para controlar la seguridad y prevenir cualquier violación que pueda poner en peligro vidas y propiedades".