Siria declara "objetivos militares legítimos" dos barrios de Alepo en plenas tensiones con las FDS

Restricciones de movimiento y riesgo de ofensiva generan inquietud entre residentes de Sheij Maqsud y Ashrafiyé, tras la declaración militar y la apertura de rutas de evacuación debido a los recientes choques y denuncias de ataques contra civiles y combatientes

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El Ejército sirio ordenó el miércoles un toque de queda en los barrios de Sheij Maqsud y Ashrafiyé, ubicados en Alepo, luego de los recientes enfrentamientos armados entre las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y fuerzas del Gobierno de Damasco. A raíz de estos hechos, las autoridades militares declararon que ambos sectores son ahora "zonas militares cerradas" y advirtieron a la población civil que se mantuviera alejada de las posiciones de las FDS, según informó la agencia estatal SANA. Paralelamente, el Gobierno puso en marcha corredores humanitarios destinados a facilitar la evacuación de residentes ante la posibilidad de una ofensiva militar más amplia.

El anuncio de las autoridades sirias sobre el estatus de "objetivos militares legítimos" otorgado a estos dos barrios se produce tras un aumento sostenido de las tensiones en la región. De acuerdo con la cobertura de SANA, el Mando de Operaciones del Ejército justificó estas restricciones y la apertura de rutas de evacuación por "las operaciones de las FDS y sus numerosas masacres contra civiles". En este contexto, se establecieron medidas estrictas desde las 3:00 horas (hora local) para controlar tanto la circulación como la permanencia de personas en los alrededores.

El martes anterior, las autoridades sirias reportaron la muerte de cuatro personas —entre ellas, un militar y tres civiles— en ataques atribuidos a las FDS sobre Alepo. Por su parte, la milicia kurdo-árabe denunció la muerte de otros cuatro civiles y al menos treinta personas heridas a causa de bombardeos con artillería realizados, según su versión, por "facciones del Gobierno de Damasco" contra Sheij Maqsud y Ashrafiyé. Estas denuncias cruzadas evidencian la falta de una resolución en la disputa, acentuando el temor a una intensificación de los combates en zonas densamente pobladas.

El origen inmediato de estos incidentes se encuentra en el fracaso, durante el fin de semana, de las negociaciones entre Damasco y las FDS para alcanzar un acuerdo definitivo sobre la integración de las fuerzas kurdas y la función de la administración semiautónoma kurda en la etapa posterior a la caída del régimen de Bashar al Assad, ocurrida en diciembre de 2024. Según detalló SANA, en marzo de este año, el líder de las FDS, Mazloum Abdi, junto con el presidente de transición Ahmed al Shara, acordaron la futura reintegración de todas las instituciones civiles y militares controladas por las autoridades kurdas, incluyendo las propias FDS, bajo la administración central del Estado sirio. El acuerdo contemplaba, además, la instauración de un alto el fuego a escala nacional. No obstante, las desavenencias en torno al proceso de integración han obstaculizado la aplicación de estas disposiciones.

Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, hizo un llamado tanto a las autoridades gubernamentales como a los dirigentes de las FDS para que mantengan las negociaciones con el objetivo de desescalar la situación en Alepo. Durante una conferencia de prensa desde Nueva York, Dujarric reafirmó la disposición de Naciones Unidas para "animar a las partes a que sigan hablando". Subrayó que la unificación de los servicios de seguridad constituye un paso necesario para todos los ciudadanos sirios y aseguró que el organismo internacional continuará colaborando en esa línea, según publicó SANA.

El contexto actual refleja un nivel elevado de incertidumbre y ansiedad entre la población residente de los barrios señalados, tras la declaración militar y la implementación de restricciones estrictas de movimiento. El temor a una ofensiva a gran escala motivó la rápida apertura de rutas de evacuación, aunque el flujo de desplazados no se ha cuantificado oficialmente en la información difundida por SANA.

Mientras continúan las denuncias cruzadas sobre víctimas civiles y ataques sobre posiciones militares, el estancamiento de las conversaciones y el incremento de las hostilidades han incrementado el riesgo de una crisis humanitaria más amplia en Alepo, según el seguimiento mediático del medio estatal sirio y otras fuentes directas recabadas por la agencia. Las autoridades locales insisten en que las medidas adoptadas buscan ante todo proteger a los civiles y prevenir un mayor derramamiento de sangre, aunque las partes en conflicto mantienen versiones opuestas sobre la responsabilidad de los últimos ataques y las cifras de víctimas.

En medio de este escenario, la situación en Sheij Maqsud y Ashrafiyé sigue siendo motivo de atención prioritaria para organismos internacionales y actores implicados en el proceso político y militar sirio, mientras prosigue la búsqueda de soluciones a las disputas sobre integración y control territorial entre el Gobierno central y las estructuras de autogobierno kurdas.