La petrolera estatal venezolana inicia negociaciones con Estados Unidos para la venta de petróleo

PDVSA confirmó contactos formales con autoridades estadounidenses para transferir crudo bajo condiciones comerciales, tras la reciente captura de Nicolás Maduro y la llegada de Delcy Rodríguez al poder, en medio de la presencia militar extranjera en Caracas

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La empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA) afirmó su disposición de fortalecer "alianzas" empresariales que persigan tanto el desarrollo nacional como la estabilidad energética mundial. Según informó el medio, este anuncio sobre la postura de la petrolera estatal venezolana llegó tras confirmar el inicio formal de negociaciones con autoridades estadounidenses, con el objetivo de transferir crudo bajo términos estrictamente comerciales. Este proceso se desarrolla en un momento en que Delcy Rodríguez ocupa la presidencia de Venezuela luego de la captura de Nicolás Maduro, y mientras fuerzas militares extranjeras permanecen en Caracas, según detalló la propia PDVSA en un comunicado reproducido por varias plataformas, citadas por la prensa internacional.

Tal como publicó PDVSA en su cuenta oficial de Facebook y fue consignado por medios de comunicación, la estatal inició conversaciones para la venta de volúmenes de petróleo a Estados Unidos, integrando estas operaciones en el marco de las relaciones comerciales entre ambos países. La compañía reafirmó que estas negociaciones avanzan "bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron", modelo ya conocido en las transacciones energéticas de PDVSA, y subrayó que cada paso se fundamenta en una "transacción estrictamente comercial", guiada por criterios de legalidad, transparencia y beneficio mutuo.

El comunicado destaca la decisión de la compañía de continuar con la construcción de acuerdos y colaboraciones internacionales que favorezcan el crecimiento de la industria petrolera venezolana y que además apoyen la seguridad y el suministro energético más allá de sus fronteras. Según reportó la fuente, la empresa busca otorgar confianza a sus interlocutores internacionales acerca de su voluntad de actuar conforme a los patrones legales y comerciales habituales en el sector.

En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó que el nuevo gobierno venezolano, encabezado por Delcy Rodríguez tras la detención de Maduro, prevé entregar a Estados Unidos una cantidad significativa de crudo sancionado, cifrada entre 30 y 50 millones de barriles, de acuerdo con la información publicada por los medios. Trump reiteró en sus declaraciones la relevancia de este intercambio dentro del escenario actual de relaciones bilaterales y del impacto potencial para las reservas energéticas del país norteamericano.

La administración estadounidense, a través de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, comunicó que en la agenda de este viernes se prevé la recepción de altos ejecutivos de petroleras estadounidenses en Washington. La visita tiene como propósito discutir las posibilidades de acceso y de operación para estas compañías en el sector energético de Venezuela, ampliando así las oportunidades de negocio desde el nuevo contexto político y militar en Caracas, según detalló la funcionaria a medios estadounidenses.

PDVSA planteó, según lo publicado por la propia empresa y citado por agencias internacionales, que su política de alianzas con empresas extranjeras como Chevron ha permitido explorar esquemas de comercialización adaptados a la coyuntura geopolítica, lo que facilita reproducir esos acuerdos bajo la actual negociación con Estados Unidos. Las declaraciones oficiales de la empresa remarcan que se trata de una "transacción estrictamente comercial" orientada por parámetros internacionales y por el beneficio conjunto, dejando de manifiesto que no existen elementos extracomerciales ni condicionamientos ajenos al mercado en estas tratativas.

Según confirmó PDVSA, tanto la legalidad como la transparencia permanecen como líneas prioritarias en la negociación, coordinando acciones en sintonía con las exigencias del sector petrolero internacional. La compañía estatal insistió en que cualquier acuerdo buscará generar ventajas para la economía venezolana y contribuir a la estabilidad del suministro energético a nivel global, según se afirma en sus canales oficiales.

La intervención militar extranjera en Caracas y la captura de Nicolás Maduro constituyen el telón de fondo de estas negociaciones, factores que han modificado significativamente el escenario político y económico venezolano en los últimos días. La llegada de Delcy Rodríguez al poder, quien ahora lidera las decisiones del Ejecutivo, ha provocado ajustes en la estrategia internacional de la petrolera, incluyendo este acercamiento a las autoridades estadounidenses en materia de hidrocarburos.

El proceso descrito por PDVSA se inscribe dentro de un marco de legalidad y se ajusta a los procedimientos usados habitualmente en acuerdos con otras compañías internacionales, con el ejemplo más reciente en las operaciones compartidas con Chevron. El interés de los altos mandos de empresas energéticas estadounidenses en evaluar posibilidades dentro del nuevo panorama venezolano indica, según la Casa Blanca, una apertura a futuras colaboraciones e incrementos en la adquisición de crudo proveniente de Venezuela bajo condiciones comerciales formalmente establecidas.

El diálogo entre Caracas y Washington, según reiteró la empresa, atiende tanto las necesidades del mercado venezolano como las perspectivas de abastecimiento para la economía estadounidense. De acuerdo con lo revelado por PDVSA en sus redes y replicado por los medios internacionales, el objetivo central reside en garantizar la fluidez de las operaciones petroleras y, a la vez, fortalecer los lazos que aseguren beneficios a las partes involucradas, con respeto a la normativa interna y a los criterios globales del sector energético.