Venezuela advierte al Consejo de Seguridad que su autoridad está en juego si no condena el ataque de EEUU

El representante venezolano en la ONU exigió a los Estados miembros rechazar el uso de la fuerza y demandó la liberación inmediata de Nicolás Maduro tras denunciar el bombardeo estadounidense y la detención del mandatario el pasado sábado

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Samuel Moncada, el embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas, subrayó que las instituciones venezolanas mantienen su funcionamiento y el orden constitucional permanece intacto, pese a la reciente captura del presidente Nicolás Maduro y el bombardeo perpetrado por Estados Unidos. Según detalló el medio, Moncada notificó ante el Consejo de Seguridad de la ONU que en cumplimiento de la Constitución, Delcy Rodríguez ya asumía el cargo de presidenta encargada del país, lo que permite a Venezuela garantizar la continuidad del gobierno y preservar la estabilidad interna.

En su intervención, Moncada remarcó, de acuerdo con la información publicada, que la situación representa un desafío directo tanto para la soberanía venezolana como para los principios del Derecho Internacional. El representante instó al Consejo de Seguridad a adoptar una postura clara: exigió que el organismo demande a Estados Unidos el respeto a las inmunidades del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, así como la liberación inmediata de ambos y su regreso en condiciones seguras a territorio venezolano.

Durante su comparecencia, el embajador venezolano sostuvo que el Consejo de Seguridad debe condenar de manera expresa el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela. El diplomático también pidió que el foro internacional rechace la apropiación de territorio o recursos venezolanos mediante mecanismos de fuerza. Según informó el medio, Moncada enfatizó la necesidad de que se adopten medidas para reducir la escalada del conflicto, fortalecer la protección de la población civil y restablecer el cumplimiento del derecho internacional.

Moncada advirtió además que la credibilidad del Consejo de Seguridad y del propio sistema jurídico internacional se encuentran en riesgo si el ataque no es denunciado y sancionado adecuadamente. Conforme a sus palabras, la autoridad del Consejo y la vigencia del principio de no intervención quedarían seriamente comprometidas si se toleran acciones como el secuestro de un jefe de Estado, el bombardeo de un país soberano y la amenaza implícita de nuevas ofensivas armadas. Según su argumento, una actitud permisiva ante estos hechos equivaldría a establecer que la legalidad internacional es opcional y que, en la práctica, la fuerza se convierte en el principal instrumento regulador en las relaciones entre Estados.

El representante venezolano añadió que la ausencia de una respuesta del Consejo implicaría la normalización del reemplazo del derecho por la coacción y contribuiría a debilitar los pilares del sistema de seguridad colectiva global. Según publicó el medio, Moncada también planteó que entre los detonantes centrales de la "agresión" estadounidense destacan las riquezas naturales del país suramericano. El embajador calificó estas motivaciones como una réplica de prácticas asociadas con el colonialismo y el neocolonialismo.

En relación con la respuesta nacional, Moncada destacó que las entidades del Estado permanecen en plenas funciones y controlan el territorio venezolano sin interrupciones, pese a lo que calificó como la gravedad de los hechos ocurridos. El diplomático explicó al pleno del Consejo de Seguridad, según recogió el medio de prensa, que la juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada responde a los lineamientos constitucionales, garantizando tanto la estabilidad política como la paz nacional tras los hechos denunciados.

Al concluir su exposición, Moncada insistió en la necesidad de actuar con celeridad para restablecer principios fundamentales y asegurar el respeto a las normas internacionales, precisó el medio. Declaró que el desenlace de la crisis servirá como un referente mundial respecto a la protección de la soberanía, la integridad y el respeto al orden establecido por el Derecho Internacional.