Unos 30.000 hogares siguen sin luz en Berlín tras el sabotaje del sábado a la red eléctrica

El ataque reivindicado por un grupo de extrema izquierda dejó sin electricidad a miles de familias y empresas de la capital alemana, mientras las autoridades advierten sobre la vulnerabilidad de la infraestructura y aceleran operativos de emergencia ante el frío

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El funcionamiento de hospitales mediante generadores de emergencia, junto a la habilitación de refugios adicionales para residencias de ancianos, marcó la respuesta inmediata ante un sabotaje que interrumpió el suministro eléctrico de una parte significativa de Berlín el sábado por la mañana. Según consignó el medio de comunicación encargado del reporte, el ataque afectó a las zonas de Nikolassee, Zehlendorf, Wannsee y Lichterfelde, dejando sin electricidad a aproximadamente 45.000 hogares y más de 2.200 empresas. El restablecimiento del servicio avanza, pero unos 30.000 hogares permanecían sin electricidad al cierre de la información; la empresa operadora Stromnetz Berlin estimó que el proceso de recuperación total podría prolongarse hasta el jueves, dadas las complejidades técnicas de las reparaciones.

De acuerdo con lo publicado por la fuente, el grupo activista Vulkangruppe (Grupo Volcán), vinculado a la extrema izquierda, reivindicó públicamente el ataque al publicar una carta en la que declaraba: “Anoche saboteamos con éxito la central eléctrica de gas de Berlín-Lichterfelde", argumentando motivos climáticos para la acción y extendiendo disculpas a las personas más vulnerables entre los afectados. Este grupo ya había sido señalado por los servicios de Inteligencia interior alemanes por ataques incendiarios similares en Berlín y Brandeburgo desde 2011, incluyendo un caso en marzo de 2024 que paralizó la fábrica de Tesla en Grünheide.

Según informó la fuente, los daños ocurrieron cuando se incendiaron unos cables que alimentan una central eléctrica, en lo que las autoridades calificaron como una acción deliberada dirigida contra la infraestructura energética de la capital alemana. El suceso dejó sin suministro en pleno descenso de las temperaturas, acentuando la preocupación de las autoridades sobre los riesgos que enfrenta la infraestructura urbana.

El alcalde de Berlín, Kai Wegner, manifestó en una entrevista para la cadena pública ZDF que estos hechos evidencian la vulnerabilidad de las redes, incluso considerando que solo una fracción de la red de energía discurre por encima del suelo. Para hacer frente a estos desafíos, Wegner propuso fortalecer las medidas de protección, incluyendo la instalación de cámaras adicionales y el aumento de personal de seguridad encargado de supervisar las instalaciones energéticas, especialmente mientras persista el frío.

El despliegue de efectivos policiales en las zonas afectadas ha sido notable, respondiendo a la necesidad urgente de asistir a quienes no cuentan con refugio alternativo. Asimismo, se confirmó que hospitales pudieron continuar con sus actividades asistenciales fundamentales gracias a generadores de emergencia, aunque persiste la preocupación por el impacto prolongado en residencias de ancianos, razón por la cual las autoridades han dispuesto espacios adicionales para ofrecer resguardo mientras dure la contingencia.

La empresa Stromnetz Berlin comunicó, según reportó el medio, que más de 15.000 hogares y alrededor de 500 empresas ya recuperaron el suministro energético tras los trabajos de emergencia, aunque advirtió que la reparación integral exige más tiempo debido a la naturaleza y el alcance de los daños causados al sistema.

Desde la perspectiva de seguridad, los investigadores consideran, conforme indicó el medio, que el incidente corrobora la necesidad de revisar y adecuar los planes de protección y vigilancia de la infraestructura crítica, debido a la sofisticación y reiteración de actos de sabotaje en los últimos años. También se subraya el potencial riesgo para la población durante la temporada de bajas temperaturas, con énfasis en sectores particularmente expuestos, como personas mayores y familias en situación de vulnerabilidad.

El Grupo Volcán, identificado por los servicios de inteligencia como responsable de numerosos actos similares desde hace más de una década, justificó su acción más reciente en términos de protesta ambiental. A pesar de las disculpas en su comunicado, el corte de electricidad ha generado repercusiones significativas entre residentes y comerciantes de los barrios afectados, aumentando la presión sobre las autoridades para acelerar tanto las reparaciones técnicas como el refuerzo de los mecanismos de seguridad preventiva.

El medio detalló que las operaciones de emergencia continúan bajo estrecha coordinación entre el gobierno municipal y las fuerzas de seguridad, mientras crece el debate social sobre los riesgos que enfrenta la infraestructura energética frente a acciones de sabotaje, así como el desafío de mitigar sus efectos en una urbe de la magnitud de Berlín.