Macron acoge este martes una nueva reunión de la coalición de voluntarios para Ucrania a la que acude Sánchez

Líderes del bloque transatlántico analizan en París nuevas vías para fortalecer el respaldo armamentístico a Kiev, con el objetivo de avanzar hacia una paz duradera y definir medidas concretas para el futuro de la seguridad ucraniana

Guardar

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha señalado recientemente que las garantías de seguridad propuestas para Ucrania contemplan una estructura de protección de tres niveles, en la que Estados Unidos desempeñaría un papel relevante, aunque en el país norteamericano aún se debate la precisión de su rol una vez concluido el conflicto. Esta reflexión llega en el contexto de la cumbre celebrada este martes en París, en la que presidentes y altos líderes europeos analizan el futuro del respaldo militar a Kiev, evalúan el estado de las negociaciones de paz y alertan sobre las consecuencias para la seguridad europea.

Según publicó el medio, el presidente francés Emmanuel Macron ha convocado en la capital francesa una nueva sesión de la coalición de voluntarios para Ucrania, en la que participan el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, así como figuras destacadas de las instituciones europeas, como el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. A la cita asisten también Francia y Reino Unido como naciones líderes de este grupo que explora opciones para consolidar la defensa ucraniana frente a la ofensiva rusa, focalizando los debates en la estructuración de aportaciones que fortalezcan la capacidad bélica de Kiev a largo plazo.

El medio detalló que la reunión de París se convoca para que los aliados occidentales hagan balance del apoyo proporcionado hasta ahora y definan nuevas formas de colaboración, tanto en suministros armamentísticos como en la elaboración de un marco de garantías de seguridad integral para Ucrania. Alemania y otros países de la coalición participan del análisis para lograr un consenso sobre los compromisos internacionales tras un eventual tratado de paz con Moscú. En este contexto, las fuerzas ucranianas contarían, además de con su propio ejército, con respaldo de unidades extranjeras pertenecientes a la coalición transatlántica, como han reiterado fuentes diplomáticas.

Durante los preparativos de la cumbre, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski ha subrayado en declaraciones citadas por el medio que Ucrania “estará preparada para ambas vías posibles: la diplomacia, que estamos siguiendo, o la defensa activa continua si la presión de nuestros socios sobre Rusia resulta insuficiente”. Zelenski insistió en que Kiev “busca la paz”, pero también precisó que “no cederá su fuerza ante nadie”. Estas declaraciones recogen el sentir del gobierno ucraniano ante la doble ruta que se discute: acelerar las negociaciones para una resolución diplomática o mantener la capacidad de respuesta militar si la presión internacional sobre Moscú no consigue resultados tangibles.

El medio precisó que las garantías de seguridad en análisis contemplan la participación de Estados Unidos junto a la coalición dirigida por Reino Unido y Francia. Esta colaboración se vislumbra en un contexto de fortalecimiento de las capacidades militares ucranianas, mirando más allá del cese de hostilidades para prevenir nuevas agresiones a la soberanía del país. Dicho marco incluiría el envío de armas, adiestramiento de fuerzas, integración de sistemas de defensa y presencia de contingentes internacionales en territorio ucraniano si fuese necesario.

Los asistentes a la cumbre no solo revisan medidas para el presente inmediato, sino que también delinean las bases de un apoyo continuado en los próximos años, con el objetivo declarado de evitar vacíos de poder que puedan alentar nuevas hostilidades en la región. Las discusiones incluyen cómo mantener la presión sobre Rusia a través de sanciones, apoyo logístico y refuerzo de la ayuda financiera, según reportó el medio. El diseño de estas garantías responde a la preocupación general sobre la estabilidad en Europa oriental y la confianza depositada en la cooperación transatlántica.

Por otra parte, la participación de figuras como Costa, Von der Leyen y Rutte resalta la intención de las instituciones comunitarias de anclar el respaldo a Ucrania en el marco estratégico de la Unión Europea y la OTAN, alineando objetivos políticos, económicos y militares para asegurar la capacidad de respuesta ante nuevas crisis. Esta reunión, en palabras de sus organizadores, busca trazar una hoja de ruta que facilite la transición hacia una paz duradera y sostenible sin debilitar la posición defensiva de Kiev.

El medio agregó que las últimas peticiones del gobierno ucraniano giran en torno a una ampliación acelerada de la asistencia en armamento, tecnología y recursos financieros, ante la perspectiva de un conflicto prolongado y la necesidad de mantener la moral y la capacidad operativa de sus fuerzas armadas. Representantes de la coalición analizan, en este contexto, la viabilidad de nuevas entregas, las condiciones de uso y los controles para asegurar el destino del material militar proporcionado.

Las deliberaciones en París se desarrollan en un ambiente marcado por la urgencia y la presión internacional, con la vista puesta en los pasos que seguirán las potencias occidentales ante el incremento de la presión rusa en varios frentes. Mientras tanto, se mantiene un estrecho seguimiento de los movimientos diplomáticos de Moscú y de las posibilidades de retomar conversaciones directas para alcanzar una solución al conflicto.