Los bonos de Venezuela suben un 25% y la deuda de PDVESA escala un 28% tras la intervención de EEUU

La reacción de los mercados internacionales se traduce en un impulso significativo para los instrumentos financieros venezolanos, tras la operación militar y la detención de Maduro, situando las obligaciones vencidas del país y la estatal petrolera por encima de los 140.000 millones de dólares

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El valor de las obligaciones vencidas de Venezuela y de la petrolera estatal PDVSA supera los 140.000 millones de dólares (119.505 millones de euros) al sumar los montos principales, los intereses acumulados y los montos determinados en sentencias judiciales. De acuerdo con Bloomberg, este dato adquiere un nuevo significado a la luz del aumento que experimentaron los títulos venezolanos tras la intervención militar de Estados Unidos en el país y la detención del presidente Nicolás Maduro.

Según informó Bloomberg, los bonos soberanos de Venezuela experimentaron un alza del 25%, mientras que la deuda de PDVSA subió un 28% luego de estos sucesos. Entre estos títulos, el bono Venezuela 2028 registró un incremento del 25,98%, mientras que los bonos con vencimiento en 2031 y 2027 aumentaron un 25,78% y un 24,3% respectivamente. Por otra parte, la deuda de PDVSA con vencimiento programado para 2037 subió un 28,20% al cierre de la jornada del lunes, según consignó el medio especializado.

La operación militar estadounidense y la posterior detención del mandatario venezolano generaron un cambio inmediato en la percepción de riesgo sobre los instrumentos financieros del país, reportó Bloomberg. El mercado internacional respondió con un repunte significativo en los precios de bonos tanto soberanos como corporativos vinculados a la principal compañía productora de petróleo venezolana.

Antes de estos acontecimientos, Venezuela mantenía aproximadamente 56.500 millones de dólares (48.226 millones de euros) en deuda soberana y bonos de PDVSA en situación de incumplimiento desde el año 2017, según los datos recopilados por Bloomberg. El estado de default persistente había limitado severamente las posibilidades de acceso a financiamiento internacional y frenó el movimiento de activos venezolanos en los mercados globales.

La suma de intereses no pagados y fallos en los tribunales, sumada al monto principal de la deuda, eleva los compromisos totales del Estado venezolano y PDVSA por encima de los 140.000 millones de dólares. Esta cifra refleja tanto el pasivo financiero del país sudamericano como el volumen de demandas judiciales acumuladas durante los años recientes, detalló Bloomberg.

El movimiento en los precios de los instrumentos financieros venezolanos marca un contraste con la tendencia previa, caracterizada por la depreciación y la desconfianza. Según consignó el medio especializado, el avance registrado el lunes responde a las expectativas de reestructuración de la deuda bajo un posible nuevo escenario político y económico tras los hechos recientes.

Las cotizaciones de los bonos venezolanos se mantuvieron prácticamente estancadas durante años debido a la ausencia de acuerdo con acreedores y al aislamiento de Venezuela en el sistema financiero internacional. Las sanciones, restricciones legales y disputas judiciales reforzaban el estatus de default tanto en deuda soberana como en los papeles de PDVSA.

Tras la acción militar de Estados Unidos y la captura de Nicolás Maduro, los analistas internacionales consultados por Bloomberg observaron que el apetito de los inversionistas se reflejó en la demanda inmediata de activos venezolanos, especialmente los papeles con vencimientos más largos. Este fenómeno se apoyó en la expectativa de una revisión integral de la situación económica y financiera venezolana ante un eventual nuevo gobierno o autoridad.

Las cifras documentadas por Bloomberg muestran que la deuda de PDVSA con vencimiento en 2037 lideró las subidas con un aumento del 28,20%, mientras los bonos soberanos correspondientes a los años 2028, 2031 y 2027 también experimentaron importantes alzas. Estos incrementos evidencian la magnitud de la revalorización en un contexto de cambios políticos y ruptura del statu quo que regía la economía venezolana.

A pesar de este repunte, el volumen de obligaciones impagas y acumuladas, según los datos de Bloomberg, plantea interrogantes sobre el futuro manejo de la deuda y los procesos de negociación con acreedores, tanto institucionales como privados. El contexto de intervención extranjera y el cambio en la administración del país añaden un componente de incertidumbre respecto a los siguientes pasos en la gestión de estos pasivos.

El informe de Bloomberg destaca la magnitud de los desafíos financieros enfrentados por Venezuela y PDVSA, que mantienen un stock de deuda en default desde 2017. La persistencia de ese incumplimiento había relegado los activos venezolanos a un segmento marginal de los mercados, hasta el nuevo repunte registrado posteriormente a la operación militar y la detención del presidente, acontecimientos que modificaron las expectativas de los agentes internacionales.