Desarticulado un grupo criminal que había cometido hasta 58 robos en supermercados de toda España

Cinco individuos han sido arrestados y otros dos investigados tras una amplia operación liderada por la Guardia Civil, que rastreó el uso de vehículos alquilados y ventas ilegales de productos en varias provincias, superando los 40.000 euros sustraídos

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El juzgado correspondiente autorizó la entrada y registro en una vivienda situada en Gavarda, considerada el lugar de residencia de los principales responsables de un grupo criminal dedicado a hurtos en supermercados de varias provincias españolas. Según informó la Guardia Civil, esta acción permitió detener a dos integrantes del grupo y localizar en el inmueble dinero en efectivo y numerosos objetos robados, los cuales los relacionan de forma directa con las actividades delictivas investigadas. La operación, que lleva el nombre de “Vanchange”, culminó ese mismo día con la detención de otros tres miembros de la banda en las localidades de Alberic y Carlet. Los hechos se desarrollaron en el marco de una investigación sobre una organización que, desde mediados de octubre, había ejecutado hasta 58 hurtos a gran escala en supermercados de todo el país, con un valor total de lo sustraído que supera los 40.000 euros.

De acuerdo con el comunicado facilitado por la Guardia Civil, las pesquisas se iniciaron tras detectar en Guadassuar y Càrcer —dos municipios de Valencia— el uso repetido de un mismo vehículo de alquiler en sendos robos a establecimientos comerciales. La identificación del arrendador y de los ocupantes del coche reveló que presentaban numerosos antecedentes por delitos contra el patrimonio y que, contra uno de ellos, pesaba una orden de ingreso en prisión. El seguimiento de sus movimientos permitió a los agentes constatar que se trataba de un grupo “perfectamente organizado”, especializado en el robo de productos de alto valor económico en distintas cadenas de supermercados.

El medio detalló que los integrantes del grupo no se limitaban a operar en Valencia, sino que extendían sus actividades a otras provincias, desplazándose a zonas de Albacete, Alicante, Castellón, Cuenca, Murcia, Tarragona, Teruel y Zaragoza. En cada provincia, el grupo seguía un mismo método de actuación: empleaba vehículos alquilados, que iban renovando de forma frecuente para dificultar la labor policial y disminuir las posibilidades de ser rastreados. Para eludir a las autoridades y ocultar requisitorias judiciales o la ausencia de permisos de conducir, los detenidos recurrían al uso de datos personales falsos por si eran identificados por la policía.

Tal como publicó la Guardia Civil, el procedimiento en el interior de los comercios también estaba planificado de antemano. Uno de los miembros del grupo se encargaba de distraer a los empleados del supermercado, actuando como señuelo y realizando pequeños pagos por artículos de bajo precio. Mientras tanto, los demás aprovechaban la ocasión para sacar carros llenos de productos caros sin pagar, eludiendo así los controles de seguridad.

El destino de los artículos robados era, en la mayoría de los casos, la venta en barriadas marginales de las localidades de Alberic, Carlet y Torrent. Allí, el grupo obtenía un beneficio económico inmediato por la venta de los productos sustraídos. Según reportó la Guardia Civil, esta parte del entramado resultó esencial para desarticular completamente la actividad ilícita de la organización.

Dentro de los cargos que enfrentan los miembros del grupo, la investigación recoge la imputación de 58 delitos de hurto cometidos en supermercados. Además, se suman 22 quebrantamientos de condena, debido a que existían prohibiciones judiciales que impedían a los detenidos acercarse a estos establecimientos. Otros delitos asociados incluyen dos robos con fuerza, un delito continuado de conducción de vehículo sin autorización administrativa, defraudación de fluido eléctrico y pertenencia a organización criminal. De acuerdo con el medio, sobre cuatro de los implicados ha recaído la medida de prisión provisional sin fianza.

La operación también alcanzó a otros dos hombres recluidos en un centro penitenciario, quienes fueron investigados tras hallarse indicios de su participación en los hechos como parte de la misma organización. Todos los implicados son hombres, de nacionalidad española y con edades comprendidas entre los 33 y 54 años.

Según consignó la Guardia Civil, la colaboración de los supermercados afectados y de su personal resultó fundamental para el desarrollo de la investigación. Los equipos de Carlet y Xàtiva coordinaron la recogida de pruebas y la identificación de los sospechosos, lo que facilitó la puesta en marcha de controles y seguimientos que permitieron detener a los responsables y reunir evidencias para sustentar las acusaciones.

El conjunto de la investigación judicial y policial se llevó a cabo bajo la supervisión del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Alzira, donde se presentaron las diligencias y se tomaron las decisiones relativas a la situación judicial de los detenidos y los investigados. La Guardia Civil indicó que la actuación conjunta entre cuerpos de seguridad y los comercios afectados tuvo impacto directo en la eficacia de la operación y en la recuperación de una parte de los productos robados.