Aumentan a 30 los heridos en un bombardeo de Rusia contra la ciudad de Járkov, en Ucrania

Treinta personas sufrieron lesiones tras el impacto de varios misiles en el noreste ucraniano, donde las autoridades denuncian destrucción de edificios y elevan la alerta por posibles víctimas adicionales, mientras buscan una respuesta internacional contundente

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El ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, se refirió al reciente ataque en Járkov como un acto “bárbaro”, e hizo hincapié en que la agresión podría haber dejado numerosas víctimas civiles. El funcionario remarcó la necesidad de una reacción internacional contundente y destacó la discrepancia entre supuestos ataques ficticios difundidos por Moscú y la gravedad de los hechos acontecidos en Ucrania. De acuerdo con las declaraciones recogidas por el medio que consignó este suceso, Sibiga subrayó la importancia de mantener la presión contra Rusia y reforzar el apoyo a Ucrania frente a la escalada militar.

La ciudad de Járkov, situada en el noreste ucraniano, sufrió un bombardeo ruso que dejó al menos treinta personas heridas, tal como informó el alcalde Igor Terejov. Según reportó dicho funcionario a través de su canal oficial en Telegram, la cifra de heridos aumentó después de que el gobernador regional, previamente, confirmara veinticinco afectados, de los cuales dieciséis requirieron hospitalización. El medio original detalló que el ataque impactó en el centro urbano, ocasionando daños significativos en edificaciones y elevando las alarmas por la posibilidad de que aumente la cantidad de víctimas.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó el episodio como un "atroz ataque ruso" y señaló que “al menos dos misiles han impactado contra una zona residencial”. Según publicó el jefe de Estado en su cuenta oficial de la red social X, uno de los edificios afectados presentó daños severos, por lo que los equipos de emergencia y rescate fueron desplegados inmediatamente. El mandatario indicó que la operación de auxilio se encontraba en plena ejecución, con participación de todos los servicios necesarios en el lugar del incidente.

En su comunicación pública, Zelenski sostuvo que “Rusia sigue matando” y atribuyó la prolongación del conflicto a la negativa de Moscú de poner fin a las hostilidades. El presidente ucraniano aludió también a los esfuerzos diplomáticos internacionales, incluidos los liderados por Estados Unidos, que hasta la fecha no han logrado disuadir a las fuerzas rusas de continuar los bombardeos. Zelenski concluyó su mensaje agradeciendo el apoyo internacional y reiterando la demanda de refuerzo para la defensa aérea, así como la protección de la población civil.

En la misma línea, el canciller Andri Sibiga publicó que “puede haber muchas víctimas civiles” y reclamó la implicación activa de la comunidad internacional. Sibiga aludió a recientes informaciones difundidas por Moscú sobre supuestos ataques ucranianos contra residencias del presidente ruso, Vladimir Putin, clasificándolas como ficción en contraste con el carácter real y trágico de los hechos acontecidos en Járkov. A juicio del jefe de la diplomacia ucraniana, la gravedad de este bombardeo constituye un crimen de guerra, por lo que instó a la unidad y a aumentar la presión sobre Rusia.

El medio informó que, tras la agresión en Járkov, las autoridades locales y nacionales reiteraron la urgencia de que la comunidad internacional mantenga el apoyo militar y humanitario a Ucrania. Tanto el alcalde como el presidente y el canciller ucranianos han reclamado la continuidad de la presión sobre Moscú, así como la necesidad de fortalecer las defensas contra este tipo de ataques, que afectan especialmente a zonas residenciales y ponen en peligro la vida de civiles.

Hasta el momento de la publicación, autoridades rusas no emitieron comentarios sobre el ataque en Járkov. Mientras tanto, los equipos de rescate y emergencia continúan desplegados en la zona, esforzándose por localizar y asistir a posibles heridos adicionales y evaluar la magnitud de los daños materiales. Las labores se centran en los edificios afectados, entre ellos una estructura que, según Zelenski, quedó gravemente dañada tras el impacto directo de los misiles.

Diversos representantes del gobierno ucraniano han insistido en la necesidad de mantener una vigilancia constante ante la posibilidad de nuevos ataques y han señalado la importancia de dotar al país de medios suficientes para proteger a la población de bombardeos y amenazas similares. Los llamados se dirigieron especialmente a Estados Unidos y a otros países que participan en el proceso diplomático, subrayando que la persistencia de las acciones militares por parte de Rusia incrementa el sufrimiento de la ciudadanía y complica cualquier intento de lograr una resolución negociada del conflicto.