Marcos Cabotá revive Eurovisión 2007 con D'Nash en 'Prohibido ganar': "Ir contra la participación de Israel es dignidad"

El documental profundiza en la experiencia del grupo en el concurso internacional, muestra cómo obstáculos institucionales marcaron su camino y revela testimonios inéditos sobre las presiones internas que impidieron que D'Nash alcanzara un mejor resultado

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La escena en la que Poty, coreógrafo vinculado a la candidatura de D'Nash en Eurovisión 2007, revela que le asignaron instrucciones para desalentar al grupo en cuanto a buscar la victoria, es uno de los puntos que el cineasta Marcos Cabotá utiliza para argumentar la influencia de presiones internas que afectaron el recorrido del grupo. Esta información forma parte de ‘Prohibido ganar Eurovisión’, el documental dirigido por Cabotá, que explora en detalle la travesía de D'Nash en ese certamen y presenta testimonios inéditos sobre obstáculos institucionales enfrentados durante el proceso, según informó Europa Press.

El largometraje documenta cómo D'Nash, integrado por Esteban Piñero, Miguel Hennet, Antonio Martos y Javier Álvarez, vivió su participación en la edición celebrada en Helsinki, Finlandia, una experiencia marcada por la obtención del puesto 20 de un total de 24 finalistas. Según consignó Europa Press, Cabotá sostiene que la actuación del grupo estuvo condicionada por la falta de apoyo desde la cadena pública RTVE, tanto en la preparación como en el diseño escénico. Señaló que “todo lo que proponía D'Nash recibía una negativa constante”, y recordó que la propuesta escénica se redujo a lo que los propios músicos pudieron organizar en un local de ensayo en Madrid.

El documental profundiza en esta dinámica institucional, mostrando imágenes grabadas durante el proceso de preparación que, de acuerdo con Cabotá y citado por Europa Press, evidencian que “todo lo que se expone se demuestra con las imágenes grabadas de aquel momento”. El cineasta compara la situación de D'Nash con la historia de “David contra Goliat”, reflexionando que el grupo representaba a la parte menos favorecida ante estructuras más poderosas que no deseaban asumir el trabajo y compromiso que vendría aparejado con una posible victoria en Eurovisión. Cabotá enfatizó que “no interesaba que D'Nash ganara porque eso implicaba un esfuerzo que RTVE no estaba dispuesta a hacer en ese momento”.

Europa Press recogió también la opinión de Cabotá respecto a la naturaleza del certamen musical europeo: distinguió entre el enfoque meramente político que asignan las cadenas de televisión y la perspectiva profesional y artística de los participantes. Señaló que es justamente en este punto donde surgen desacuerdos e intereses contrapuestos.

El trabajo de Cabotá cuenta con la participación de todos los miembros del grupo, su equipo cercano y la colaboración de Poty, quien admitió haber recibido instrucciones para transmitirles a los artistas que “era mejor quedar segundos que primeros”. RTVE, en cambio, no colaboró con el proyecto documental. A este respecto, Cabotá subrayó que las negativas institucionales se manifestaron en diversos aspectos, incluyendo la ausencia total de recursos escénicos proporcionados por la cadena pública.

En la entrevista publicada por Europa Press, Cabotá extendió su análisis a la década de los años 2000, sugiriendo que el patrón de falta de involucramiento de RTVE no resultó exclusivo del caso D'Nash. Hizo mención también a Melody, última representante española en el certamen, al considerar que pudo haber atravesado situaciones parecidas dentro del proceso de selección y acompañamiento.

El documental aborda además el entorno de expectativas generado en torno a D'Nash antes de la competición: según detalló Europa Press, las encuestas especializadas situaban a la agrupación española entre los favoritos para quedar en los primeros tres lugares. Cabotá explicó que uno de sus propósitos fundamentales era plasmar en pantalla el esfuerzo y la implicación del grupo con la cita musical europea y demostrar que D'Nash “hizo todo lo posible por Eurovisión 2007”.

En paralelo al análisis interno, la película introduce una visión sobre el contexto más reciente de la participación española en Eurovisión, mencionando la decisión contemplada por RTVE de retirarse del certamen de 2026. Cabotá defendió que esta postura responde a motivos de “dignidad” derivados del desacuerdo sobre la inclusión de Israel en el concurso. Según declaraciones recogidas por Europa Press, Cabotá afirmó que “no es desacertado dar un paso al lado” cuando no se comparten principios fundamentales relacionados con la política internacional reflejada en el evento.

El director insistió en el carácter político de Eurovisión desde la perspectiva de las cadenas nacionales, en contraste con el empeño artístico de los concursantes. Apuntó que el documental pone de relieve cómo esa disparidad impactó tanto en la experiencia de D'Nash como en la proyección de la música española en escenarios internacionales.