Al menos cinco muertos, entre ellos un niño de dos años, al estrellarse un avión de la Marina mexicana en Texas

La aeronave iba con personal médico en una misión especial dirigida al menor que perdió la vida, además de oficiales y un marino; la Guardia Costera estadounidense continúa la búsqueda del desaparecido y colabora con las labores de rescate

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El equipo médico de la Marina mexicana que se desplazaba en avión para realizar una misión dirigida a brindar atención a un niño de dos años figura entre las víctimas fatales del accidente aéreo ocurrido en la bahía de Galveston, Texas. Según detalló la Guardia Costera estadounidense, el suceso dejó al menos cinco fallecidos, incluida la menor, un desaparecido y dos sobrevivientes. El avión siniestrado, identificado como 'King Air ANX 1209', transportaba a ocho personas que intentaban aterrizar en el aeropuerto internacional Scholes cuando se produjo el accidente, tal como informó el medio.

La Marina de México confirmó la cifra oficial de víctimas: las personas fallecidas corresponden a dos tenientes, un oficial de Marina, un médico y un niño de dos años. De acuerdo con la información de la Guardia Costera de Estados Unidos y publicada por distintos medios, la misión del avión formaba parte de una operación sanitaria especial, centrada precisamente en la atención médica del menor fallecido. Las dos supervivientes, identificadas como enfermeras, también integraban el equipo médico dispuesto para atender al niño, según reiteró la Guardia Costera.

El accidente aéreo ocurrió poco antes de las 15:17 de la hora local (22:17 en la Península según el huso español). El primer aviso fue recibido por la Guardia Costera en ese momento, lo que inmediatamente activó las labores de rescate. El avión de la Marina mexicana había iniciado su aproximación para aterrizar en el aeropuerto internacional Scholes, ubicado cerca de la localidad de Galveston, cuando se desplomó en las aguas de la bahía. La Guardia Costera estadounidense asumió la coordinación de las tareas de búsqueda y rescate, reportando un desaparecido cuya localización continuaba pendiente horas después del accidente.

El medio también consignó que la mayoría de los tripulantes y pasajeros tenían relación directa con la operación sanitaria, que constituía un esfuerzo específico de acompañamiento y traslado por motivos médicos. Entre las víctimas, además de los tres militares y el médico que participaban en la misión, destaca la muerte del menor, centro del operativo. Las autoridades mexicanas y estadounidenses trabajaron conjuntamente tras el suceso, coordinando la asistencia sanitaria a las dos sobrevivientes y la recuperación de los cuerpos.

A lo largo de la jornada, la Guardia Costera desplegó embarcaciones y helicópteros en el área del accidente, dedicando recursos significativos a la localización del ocupante desaparecido. El entorno de la bahía de Galveston dificultó en algunos momentos los trabajos, según informó la propia agencia estadounidense. Por su parte, la Marina de México expresó sus condolencias y colaboró en la comunicación y apoyo logístico y administrativo requerido tras el siniestro.

El accidente generó una amplia respuesta de los servicios de emergencia y de diversas agencias involucradas, incluyendo cuerpos locales de bomberos y policía, así como autoridades aeroportuarias del aeropuerto internacional Scholes. Los equipos médicos estadounidenses brindaron atención inmediata a las dos enfermeras sobrevivientes, evaluando su estado de salud y proporcionando el apoyo necesario tras el incidente, de acuerdo con el reporte del medio.

Hasta el cierre de las primeras investigaciones, no se habían detallado las causas técnicas que desencadenaron el accidente aéreo. La información preliminar indica que el avión de la Marina mexicana realizaba la maniobra final de aterrizaje cuando se desplomó sobre las aguas de la bahía. Las autoridades tanto en México como en Estados Unidos anunciaron la apertura de procedimientos para esclarecer qué provocó el siniestro, y continúan recabando información de los testigos, de los sistemas de control aéreo y de los equipos de rescate y respuesta.

El accidente en Galveston ha suscitado muestras de pesar entre cuerpos castrenses y organismos sanitarios mexicanos, que destacaron el perfil humanitario de la misión. El medio subrayó la importancia de la cooperación entre ambos países para responder ante la emergencia y avanzar en la búsqueda del miembro de la tripulación que permanecía desaparecido.