Compañía estatal prevé apagones simultáneos en casi el 55 % de Cuba este domingo

Casi el 60 % del país se prepara para otra extensa interrupción eléctrica al caer la tarde y noche, mientras el sistema nacional enfrenta déficits récord, plantas fuera de servicio y prolongados cortes que impactan la vida diaria y la economía

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Cinco de las dieciséis unidades termoeléctricas que conforman la matriz de generación en Cuba se encuentran fuera de servicio, una situación agravada por la inactividad de 101 centrales de generación distribuida —que funcionan con motores— debido a la carencia de combustible diésel y fueloil, y otras más permanecen paralizadas por falta de lubricante. Con esta condición del sistema nacional, la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) anticipa para el domingo una nueva jornada de apagones simultáneos que afectarían al 55 % del país durante las horas de mayor demanda de energía, en la tarde y la noche, según informó la agencia EFE.

La UNE, dependiente del Ministerio de Energía y Minas, detalló que para el llamado horario “pico” —momento en el que el consumo alcanza su punto máximo— la capacidad de generación disponible llegará solamente a los 1.520 megavatios (MW), mientras que la demanda máxima prevista alcanza los 3.350 MW. De acuerdo con la previsión publicada por el medio EFE, la diferencia entre la oferta y la demanda supone un déficit de 1.830 MW, y la afectación programada —la energía que se desconectará de manera intencionada para evitar interrupciones desordenadas— está calculada en 1.860 MW.

La crisis energética, que se ha intensificado desde mediados de 2024, tiene como origen las constantes averías de las centrales térmicas cubanas, así como décadas de explotación y las limitadas inversiones en el sector. A ello se suma la dificultad para importar combustibles, debido a la escasez de divisas. Según reportó EFE, la crisis ya provocó en días recientes apagones que superaron las 20 horas en dos tercios del territorio nacional, incluida La Habana, situación que llevó a la paralización de numerosas actividades diarias y económicas en la isla.

El panorama descrito para el domingo no representa un hecho aislado. El día anterior, el servicio eléctrico ya se vio afectado durante toda la jornada, y la previsión de la UNE es que las interrupciones similares sigan ocurriendo mientras persistan los actuales problemas de generación. La generación distribuida —centrales menores que, en condiciones normales, aportan cerca del 40 % de la electricidad de Cuba— permanece en gran parte inactiva, lo que incrementa la presión sobre el sistema nacional, según la información detallada por EFE.

Expertos independientes, citados por el mismo medio, explican que esta situación tiene causas estructurales relacionadas con la falta de financiamiento crónica en el sector eléctrico, bajo control estatal desde 1959 tras el triunfo de la revolución. Consideran que el problema no cuenta con soluciones inmediatas ni a corto plazo, dada la magnitud de las deficiencias acumuladas durante décadas.

En su análisis, el Gobierno cubano ha atribuido parte de las dificultades actuales al efecto de las sanciones impuestas por Estados Unidos sobre la industria energética del país. Según consignó EFE, las autoridades acusan a Washington de causar una “asfixia energética” que agrava las limitaciones para importar combustibles y repuestos necesarios para mantener operativas las centrales.

Los apagones recurrentes han generado impacto directo en la economía, que, de acuerdo con los datos publicados, se ha contraído un 11 % en los últimos cinco años. Además, la prolongación de estas interrupciones eléctricas ha derivado en manifestaciones de descontento social y protestas en diferentes localidades, un fenómeno que refleja la tensión generada por la falta de servicios básicos.

La UNE, cuya responsabilidad es coordinar el sistema nacional eléctrico, continúa publicando anuncios sobre las previsiones de generación y la duración potencial de los cortes, e informa que la situación no tiene visos de mejora en el corto plazo mientras persistan los problemas técnicos, el déficit de combustible y la carencia de recursos financieros para recuperar la infraestructura. EFE recogió la evaluación de especialistas, quienes alertan que la dependencia de combustibles fósiles y equipos envejecidos mantiene vulnerable al país frente a cualquier inconveniente en la cadena de suministro.

En resumen, según EFE, Cuba atraviesa días con cortes eléctricos prolongados que afectan a más de la mitad del territorio nacional en las horas de mayor demanda, acentuados por la falta de inversiones, la dependencia de importaciones energéticas y el agravamiento de restricciones externas. La crisis energética, de carácter estructural y prolongado, tiene consecuencias sobre la economía, la vida cotidiana y el clima social de la isla.