La Asamblea General de la ONU exige el regreso de niños ucranianos trasladados a la fuerza a Rusia

La máxima instancia de Naciones Unidas aprobó por amplia mayoría una resolución que ordena a Moscú devolver de inmediato a los menores ucranianos llevados sin autorización a su territorio, invocando el cumplimiento estricto del Derecho Internacional Humanitario y la Convención de Ginebra

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Durante el debate en la Asamblea General de Naciones Unidas, la presidenta Annalena Baerbock detalló el testimonio de un adolescente ucraniano sometido a un traslado forzado, describiendo cómo soldados armados irrumpieron en su hogar antes de conducirlo por la fuerza a un destino desconocido, proceso que implicó cambios de identidad y largas separaciones familiares. Este relato respaldó la discusión sobre la situación de menores trasladados a territorio ruso en el marco de la guerra, y precedió la aprobación de una resolución que exige el regreso inmediato y sin condiciones de todos los niños ucranianos deportados o llevados a la fuerza a Rusia tras el inicio de la invasión. Según consignó la ONU en su declaración oficial, el texto adoptado recibió 91 votos a favor, 12 en contra y 57 abstenciones.

De acuerdo con lo comunicado oficialmente por la ONU, esta resolución invoca el artículo 49 de la Convención de Ginebra, el cual prohíbe transferencias o deportaciones forzadas de menores desde áreas ocupadas bajo cualquier pretexto, incluyendo razones de seguridad o administrativas. La votación pone en evidencia el posicionamiento de la comunidad internacional en relación con los reportes sobre traslados forzosos de menores, identificados como prácticas que violan las normativas internacionales destinadas a la protección de la infancia en contextos de conflicto armado.

El documento exige que Rusia garantice el retorno “inmediato, seguro y sin condiciones” de los menores llevados fuera de Ucrania, e insta a que se ponga fin de manera urgente a los traslados forzosos, la separación de niños de sus familias y tutores legales, el cambio de estatus personal y las prácticas de adoctrinamiento dirigidas a los menores afectados, declaró la ONU. Estos elementos fueron tema central durante la sesión, en la cual se enfatizó el impacto de estas acciones sobre la vida y la identidad de los niños ucranianos.

Tal como detalló la ONU, la resolución reitera que cualquier práctica encaminada a cambiar la nacionalidad, identidad personal o entorno familiar de los menores contraviene las disposiciones establecidas en el Derecho Internacional Humanitario. La presidenta Baerbock enfatizó que la experiencia de estos niños representa una violación directa de las leyes que rigen el trato hacia poblaciones civiles bajo ocupación. El texto aprobado no solo se refiere al traslado físico, sino también a la modificación de las circunstancias personales de los menores, lo cual incluye cambios de nombre, nacionalidad u otras formas de alteración de la identidad.

El medio informó sobre la reacción de los países miembros, manifestando que la resolución evidencia la presión internacional orientada a detener estas prácticas y promueve la reunificación familiar de los menores afectados por el conflicto. La ONU subrayó que, en la sesión, diversos Estados respaldaron la iniciativa solicitando el respeto a la integridad familiar y la protección contra todo tipo de intervención coercitiva hacia los niños en zonas de guerra.

Durante la discusión previa a la votación, múltiples delegados subrayaron la obligación de los Estados de respetar la Convención de Ginebra, así como otros instrumentos internacionales orientados a garantizar los derechos fundamentales de los niños. La ONU reportó que el contenido de la resolución repudia expresamente la separación forzosa de menores, y demanda acciones para su reunificación con parientes o tutores legales, además de rechazar medidas de adoctrinamiento dirigidas a modificar la identidad o nacionalidad de los afectados.

El texto aprobado apunta tanto a la situación inmediata de los menores trasladados como a evitar la recurrencia de prácticas que impliquen su desarraigo, alterando sus circunstancias personales y familiares. La ONU explicó que las referencias a la Convención de Ginebra buscan reforzar los marcos legales internacionales vigentes y enfatizar el carácter prohibido de estas transferencias bajo la legislación humanitaria.

La votación reflejó el debate dentro de la comunidad internacional, ya que además de los votos afirmativos y negativos, un grupo significativo de países se abstuvo, lo que implica diferentes posturas respecto a la manera de abordar estas denuncias en el contexto del enfrentamiento armado en Ucrania. El comunicado de la ONU señaló que el apoyo mayoritario representa una toma de posición colectiva frente a las denuncias acerca de la deportación y desplazamiento de menores en situación de guerra.

En la resolución se incluyó además la solicitud a todos los países para que cooperen y faciliten el regreso de los niños a sus familias en Ucrania, así como el cese de todas las acciones que puedan implicar la alteración involuntaria del entorno familiar o la identidad de los menores. La ONU destacó que este llamamiento responde a informes previamente presentados por organismos multilaterales y a una demanda creciente dentro de la comunidad internacional de proteger los derechos fundamentales de la infancia en situaciones de conflicto armado.

Durante el proceso de aprobación, la presidenta de la Asamblea General remarcó que las leyes internacionales contienen disposiciones claras sobre la protección de los menores afectados por ocupación militar. Igualmente, en la declaración oficial, la ONU subrayó que la prohibición de traslados forzosos o deportaciones constituye una obligación legal vinculante para los Estados firmantes de la Convención de Ginebra.

El debate y la aprobación de la resolución mostraron el interés de la Asamblea General por mantener la atención internacional sobre la situación de los menores ucranianos y la exigencia hacia que todas las partes respeten los marcos normativos establecidos para la protección de la infancia. El documento también recalca la importancia de salvaguardar los derechos de los niños ante los impactos del conflicto, según aseguró la ONU en su comunicación oficial.