
El llamado de las autoridades sanitarias de Sri Lanka para donar sangre refleja la situación crítica en los hospitales, mientras el país enfrenta las consecuencias del ciclón 'Ditwah' que ha causado un saldo grave de víctimas y heridos. Este requerimiento urgente de donaciones de sangre surge ante las dificultades detectadas para mantener el suministro diario necesario en los centros de salud, detalló el periódico 'The Daily Mirror'.
Según publicó el Centro de Gestión de Desastres de Sri Lanka, la cifra de víctimas mortales asciende ya a 334 personas, mientras que se reportan 370 desaparecidos tras el paso del ciclón, que provocó severas inundaciones en todo el territorio nacional. La emergencia ha obligado a evacuar a más de 120.000 ciudadanos, en una respuesta coordinada a la magnitud del desastre. Las autoridades meteorológicas prevén que las lluvias persistirán durante las próximas horas en distintas provincias del país, acentuando el estado de alerta y complicando las labores de rescate.
Las regiones de Badulla y Kandy figuran entre las más afectadas, acumulando 88 y 71 víctimas mortales respectivamente y cerca de 150 personas desaparecidas en conjunto, según informaron las fuentes oficiales citadas por 'The Daily Mirror'. Las condiciones climatológicas intensas incluyeron ráfagas de viento que llegaron a los 90 kilómetros por hora y olas que superaron los tres metros de altura en la costa, situación descrita por la agencia estatal como “muy agitada”. Estas circunstancias han aumentado el riesgo de incidentes tanto en zona marítima como en áreas interiores, afectando de manera directa a comunidades y servicios.
El impacto del temporal causó la suspensión de los servicios ferroviarios en la línea principal durante toda la jornada del sábado, ya que las vías permanecieron sumergidas por el exceso de agua. Además, el Ministerio de Salud de Sri Lanka decretó el estado de emergencia en los centros hospitalarios, medida vigente hasta el 4 de diciembre, para asegurar la continuidad de los servicios médicos esenciales ante el incremento de pacientes.
La advertencia de la policía de Sri Lanka a la población se extendió este domingo a no acercarse a zonas dañadas, carreteras o puentes, con el objetivo de prevenir accidentes derivados de posibles derrumbes o deslizamientos de tierra. Las condiciones inestables del terreno se consideran peligrosas para la transitabilidad y para quienes regresen a sus hogares tras las evacuaciones.
Frente a la escala del desastre, el presidente Anura Kumara Dissanayake promulgó el Estado de Emergencia Pública en todo el país, como señalan los reportes de Adaderana, para “garantizar la seguridad, mantener el normal funcionamiento del país y salvaguardar los suministros y servicios necesarios para la vida pública”. La declaración se formalizó mediante la publicación en la Gaceta oficial y representa una respuesta institucional ante la extensión de los daños y las necesidades detectadas.
El balance provisional indica que más de 1,1 millones de personas resultaron afectadas por las inundaciones causadas por ‘Ditwah’, fenómeno que ha generado consecuencias a gran escala para la infraestructura, la economía local y las condiciones de vida en Sri Lanka. Tanto los servicios públicos como los recursos básicos permanecen bajo presión debido a la magnitud del evento, según recopiló 'The Daily Mirror'.
La combinación de lluvias continuas, vientos violentos y el estado del mar ha obligado a reforzar las medidas de precaución a nivel nacional. El Centro de Gestión de Desastres y los organismos competentes mantienen activos los protocolos de emergencia, mientras la situación meteorológica sigue sin mostrar signos de mejora inmediata, de acuerdo con el pronóstico del Departamento de Meteorología ceilandés. Las autoridades insisten en la importancia de evitar desplazamientos innecesarios y permanecer atentos a nuevas instrucciones por la evolución del clima.
La emergencia en Sri Lanka se ubica entre los episodios más severos ocasionados por fenómenos meteorológicos recientes en la región, tanto por la alta cifra de víctimas como por el alcance de la población damnificada. Las labores de rescate, atención médica y asistencia a los desplazados continúan siendo prioritarias mientras persisten los riesgos asociados a la situación extrema que vive el país.