La Infanta Elena visita el Mercadillo Aladina

Numerosas familias y voluntarios se unieron en una jornada solidaria organizada por la Fundación Aladina para ayudar a menores con cáncer, destacando la presencia de figuras institucionales y el compromiso de la sociedad en la lucha contra esta enfermedad

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La acción conjunta de familias y voluntarios, junto al respaldo institucional, ha fortalecido la misión de la Fundación Aladina en su más reciente mercadillo benéfico dirigido a mejorar la calidad de vida de menores diagnosticados con cáncer. Tal como reportó la Fundación Aladina, la presencia activa de la Infanta Elena el domingo 30 de noviembre en el evento sirvió como muestra del compromiso que distintos sectores mantienen con la atención y el bienestar de estos jóvenes pacientes.

Según detalló la Fundación Aladina, la jornada reunió a numerosas familias colaboradoras y voluntarios, quienes establecieron puestos de venta para ofrecer artículos de segunda mano y manualidades. El objetivo de esta iniciativa consistió en captar recursos destinados a la financiación de servicios de apoyo emocional, acompañamiento psicológico y actividades recreativas supervisadas para niños hospitalizados. De acuerdo con la información difundida por la fundación, la Infanta Elena, acompañada por Paco Arango, fundador y presidente de la organización, recorrió los diferentes stands interactuando tanto con los voluntarios como con los beneficiarios directos de los programas.

El medio reveló que la Fundación Aladina despliega una política de acompañamiento integral, asegurando que la atención a los menores con cáncer no se limite al entorno hospitalario, sino que se extienda a las etapas de readaptación posteriores al tratamiento. Este enfoque involucra la provisión de recursos y actividades que buscan disminuir el impacto emocional y social de la enfermedad entre los niños y sus familias. En el marco del mercadillo, además de la recaudación de fondos, se ofreció información sobre los servicios gratuitos que presta la entidad, incluidos asesoramiento, talleres lúdicos y refuerzo escolar para menores durante sus períodos de hospitalización.

De igual forma, la Fundación Aladina, según consignó el propio equipo organizador, vincula a las familias de la escuela de la fundación en el desarrollo de estos encuentros. Las familias asumen roles activos no solo en la gestión de los puestos, sino también en la promoción de valores de solidaridad y acompañamiento frente a la experiencia oncológica. Los responsables de la iniciativa subrayaron que el mercadillo no se limita a una función económica, sino que representa un espacio de encuentro y fortalecimiento de la comunidad en torno a la causa.

En relación con la misión institucional, el medio destacó que la Fundación Aladina busca asegurar que “ningún niño con cáncer pierda la sonrisa ni las ganas de luchar”, según la declaración de principios compartida por la organización. La labor que Paco Arango impulsa desde la creación de la entidad en 2005 se orienta a la atención global de los menores, con énfasis tanto en el aspecto físico como en el psicológico. Desde entonces, la fundación ha mantenido una presencia regular en hospitales del país, logrando el desarrollo de programas personalizados y la mejora de infraestructuras para el acompañamiento de niños y adolescentes durante el tratamiento.

Sobre la participación institucional, la Fundación Aladina informó que la asistencia de la Infanta Elena a este tipo de actividades resulta habitual, lo que refuerza la visibilidad de la causa y el alcance de los programas impulsados por la organización. Durante el recorrido por el mercadillo, la Infanta Elena mantuvo contacto directo con colaboradores y beneficiarios, contribuyendo al ambiente de respaldo social y acompañamiento que caracteriza a estos encuentros solidarios. La organización valoró positivamente este tipo de presencias, indicando que ayudan a sensibilizar a la ciudadanía e incrementar el compromiso comunitario con la lucha contra el cáncer infantil.

Según puntualizó la entidad, la continuidad de los proyectos y actividades depende en gran parte de la colaboración ciudadana y el trabajo desinteresado de donantes y voluntarios. Los fondos obtenidos en el mercadillo serán destinados a la financiación de distintas iniciativas, entre ellas la mejora de instalaciones sanitarias, el desarrollo de actividades de ocio terapéutico y la prestación de apoyo material y emocional a los menores y sus familias durante todas las fases del tratamiento y la recuperación.

La Fundación Aladina, en sus comunicaciones, remarcó el valor del trabajo en red y el compromiso de quienes participan activamente en las jornadas benéficas. Mantener y extender este tipo de actividades, según indicó el colectivo organizador, resulta clave para sostener el apoyo integral a los pacientes y garantizar que dispongan de los recursos necesarios durante su proceso de lucha contra la enfermedad.

El evento del mercadillo Aladina, reportó la organización, se suma a una serie de acciones celebradas periódicamente a lo largo del año, con reconocimiento en distintas regiones del país por su capacidad de movilizar recursos y generar implicación social. La colaboración entre entidades, familias y figuras públicas ha permitido dotar de estabilidad a los programas y consolidar una red de apoyo para quienes enfrentan el cáncer infantil.