Ruanda acusa al Gobierno de RDC de rehuir sus responsabilidades en el conflicto en el este del país

La delegación ruandesa señaló en la cumbre de Doha que, ante la falta de reformas y la ausencia de un control estatal efectivo en la RDC, la emergencia humanitaria y la inseguridad persisten sin soluciones sostenibles ni avances en la protección civil

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La delegación ruandesa que participó en la cumbre de Doha alertó que la prolongada emergencia humanitaria en el este de la República Democrática del Congo (RDC) sigue sin soluciones concretas y que la falta de reformas estatales obstaculiza cualquier avance sostenible en la protección civil. Según informó New Times, los representantes de Ruanda argumentaron que la ineficacia de los mecanismos nacionales para controlar el territorio y la baja consolidación de la gobernabilidad en la RDC dificultan poner fin al ciclo de violencia y frenar el desplazamiento masivo de civiles en esa región.

Durante su intervención en la capital de Catar, el presidente de Ruanda, Paul Kagame, sostuvo que la transformación estructural de la gestión estatal y la disminución de la dependencia de la ayuda internacional son elementos centrales para reducir tanto la violencia armada como el crecimiento constante del número de desplazados. De acuerdo con lo publicado por New Times, Kagame responsabilizó al gobierno de Kinshasa por el deterioro de la situación humanitaria y recalcó que la estrategia internacional basada en sanciones no ha modificado las condiciones de inseguridad ni ha fortalecido la estabilidad regional.

New Times detalló que la postura oficial de Kigali pone el foco en que la permanencia de debilidades institucionales dentro de la RDC y la falta de avance en la consolidación de la autoridad estatal perpetúan el escenario de conflicto. Según el medio, la delegación ruandesa enfatizó la urgencia de restaurar la gobernabilidad y de fortalecer los órganos estatales congoleños como requisitos considerados básicos para enfrentar tanto la situación humanitaria crítica como la violencia persistente.

La crisis humanitaria en el este de la RDC, agravada por la reducción de la asistencia internacional, ha provocado una restricción drástica en el acceso a recursos esenciales y servicios básicos para las comunidades locales. Las limitaciones impuestas a las organizaciones humanitarias han impedido la contención adecuada de la emergencia, reportó New Times. El medio amplió que las acciones de organismos multilaterales y gobiernos extranjeros, entre ellos Estados Unidos, no han logrado avances sustanciales en la protección de la población afectada ni en la provisión de ayuda suficiente, y la fuerte dependencia de la ayuda externa ha expuesto a los desplazados a nuevos riesgos, sin resolver los problemas estructurales que afectan a la región.

En el plano de las causas del conflicto, las autoridades de la RDC acusan a Ruanda de respaldar al Movimiento 23 de Marzo (M23) y a otras milicias activas en la región oriental, acusaciones que Kigali rechaza de manera tajante, según documentó New Times. Ruanda responde que el conflicto tiene raíces internas relacionadas con la incapacidad del gobierno congoleño para administrar y ejercer un control efectivo en todo su territorio, postura que relega el papel de la comunidad internacional y plantea que la solución se encuentra en el fortalecimiento autónomo e interno de las capacidades estatales de la RDC.

La estrategia diplomática de Kigali, según el informe de New Times, sostiene que el único camino viable para modificar la situación actual en la región fronteriza pasa por reforzar la autoridad del Estado congoleño y restaurar su autonomía institucional. New Times añadió que los esfuerzos internacionales hasta ahora han exhibido limitaciones, y los mecanismos multilaterales carecen de la capacidad necesaria para cambiar las condiciones sobre el terreno.

Respecto al proceso de paz, New Times informó que las negociaciones entre Ruanda y la RDC se encuentran paralizadas, aspecto atribuido tanto a la falta de implementación de acuerdos previos como a la persistencia de discursos enfrentados entre ambos gobiernos. El estancamiento impide la consecución de mejoras para la población civil, mientras las medidas propuestas en foros internacionales y por organismos multilaterales no alteran el marco de emergencia humanitaria. La vulnerabilidad de los desplazados persiste debido a la demora en poner en marcha acciones efectivas y a la falta de mecanismos regionales con capacidad real de intervención, reportó el medio.

El análisis del medio indica que la delegación ruandesa considera indispensable transferir el liderazgo de la gestión del conflicto y la recuperación humanitaria a las autoridades congoleñas, al considerar que solo así podría iniciarse una transformación del escenario actual. Las intervenciones del presidente Kagame durante la cumbre de Doha reiteraron la necesidad de complementar la presión internacional con el fortalecimiento institucional interno y la reducción de la dependencia externa, como únicos caminos para revertir la crisis y reducir la exposición de la RDC a la inseguridad y la inestabilidad. New Times subrayó que desde la perspectiva de Ruanda, el desarrollo institucional local y el fortalecimiento del aparato estatal tienen mayor relevancia que las intervenciones internacionales, ya que estas, hasta ahora, no han logrado restablecer ni la seguridad ni los derechos fundamentales de las comunidades desplazadas ni proporcionar perspectivas de mejoría a largo plazo.