La dirección del PSOE se desvincula del futuro de Ábalos: "Es un diputado del Grupo Mixto"

El Partido Socialista minimiza el impacto del caso Ábalos, insiste en que fue expulsado en febrero y destaca que las investigaciones sólo afectan a personas concretas, no al partido ni a la cúpula actual, según fuentes internas consultadas

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El exasesor Koldo García y Santos Cerdán, sucesor de José Luis Ábalos en la Secretaría de Organización, también figuran entre los nombres señalados por la investigación que lleva a cabo la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre presuntas irregularidades en la adquisición de mascarillas durante la pandemia. Según publicó el medio, la dirección del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) sostiene que las diligencias judiciales sólo afectan a personas concretas y que no existen indicios de que la formación o los actuales responsables del partido hayan obtenido beneficios a raíz de los hechos investigados.

De acuerdo con la información difundida por el medio, la cúpula socialista se ha esforzado en distanciarse del exministro y exdirigente del PSOE José Luis Ábalos, luego de la decisión del Tribunal Supremo de ordenar su ingreso en prisión preventiva por presunta corrupción. Las fuentes de la dirección subrayan que Ábalos fue expulsado del partido en febrero de 2024, remarcando que actualmente es un diputado integrado en el Grupo Mixto y que no pertenece a la formación desde entonces. La dirigencia socialista describe la situación como una ruptura total e insiste en que las pesquisas de la UCO no implican al PSOE ni a su directiva actual.

El medio detalló que no se ha producido contacto reciente entre el partido y Ábalos, a pesar de que fue uno de los colaboradores cercanos al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y que ocupó cargos de máxima responsabilidad. La versión transmitida por la dirección socialista sostiene que ni con Ábalos ni con Cerdán —quien recientemente abandonó la prisión preventiva tras cinco meses— ha habido comunicación. Esta postura persiste incluso cuando Ábalos ha adoptado una actitud crítica hacia el Gobierno y el propio Sánchez mediante declaraciones públicas.

El medio reportó que, en fechas recientes, Ábalos contradijo la versión de Pedro Sánchez acerca de una supuesta reunión en 2018 entre el presidente y el líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi. Mientras Sánchez negó la entrevista, Ábalos declaró que "fuentes presenciales" le comunicaron que sí se produjo un encuentro en un caserío del País Vasco. Además, el exministro ha hecho críticas directas a otros altos cargos del Gobierno y aliados políticos, entre ellos la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz (Sumar), a quien requirió explicaciones sobre el uso de su vivienda oficial en el Ministerio de Trabajo y a quien reprochó haberlo llamado "golfo".

Según la información publicada por el medio, Ábalos también se refirió públicamente a Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, quien figura en varias pesquisas judiciales. En declaraciones recogidas por el diario El Mundo, advirtió que Gómez “podría acabar implicada” si se amplía la investigación al rescate de la aerolínea Air Europa. Fuentes del PSOE y del Gobierno atribuyen estos comentarios a la actual situación procesal de Ábalos, indicando que, tras su reciente entrada en prisión preventiva, el exministro se enfrenta a una posible pena de 24 años de cárcel por delitos asociados a corrupción, y que está ejerciendo su derecho a la defensa.

En ese contexto, la vicepresidenta primera del Gobierno y número dos del PSOE, María Jesús Montero, optó por restar relevancia al posible impacto político de la entrada en prisión preventiva de Ábalos, señalando que el partido ya previó este tipo de situaciones cuando tomó medidas disciplinarias y expulsó a los implicados tan pronto como se conocieron las supuestas irregularidades. Según consignó el medio, Montero se mostró rotunda en los pasillos del Congreso al descartar el miedo a un eventual enfrentamiento de Ábalos o de Koldo García con el presidente Sánchez, respondiendo con un “no” a las preguntas de los medios.

Montero, además, subrayó que la orden del Supremo para el ingreso en prisión de los investigados no representa, en su opinión, una novedad para el PSOE, e insistió en que la formación actuó con decisión y rapidez tras descubrirse las anomalías presuntamente cometidas por miembros y exmiembros del partido. Según detalló el medio, la vicepresidenta recordó que una situación similar se vivió meses antes con Santos Cerdán, quien también pasó un periodo en prisión preventiva tras haber ocupado el cargo de secretario de Organización.

La posición oficial de la dirección socialista, tal como publicó el medio, insiste en desvincular a la cúpula del partido y al conjunto de su militancia de cualquier responsabilidad por los presuntos delitos investigados. El partido niega que se haya visto beneficiado y argumenta que las posibles irregularidades corresponden a decisiones personales de los acusados. Al referirse a la reacción de Ábalos, las fuentes aseguraron que no existe temor respecto a declaraciones o movimientos futuros del exministro, a pesar de los cambios recientes en su discurso y sus críticas abiertas tanto al Ejecutivo como al partido.

La dirección del PSOE insiste en presentar el caso como un asunto que atañe exclusivamente a individuos concretos, y no a la organización en su conjunto ni a la actual dirigencia. Desde la expulsión de Ábalos, según las fuentes citadas por el medio, el partido sitúa toda la responsabilidad en el ámbito personal de los investigados y reitera que ha aplicó medidas internas validadas por los estatutos para marcar distancia frente a cualquier conducta irregular.

El caso judicial que involucra a Ábalos y a otras personas relacionadas con el PSOE sigue su curso, bajo la supervisión del Tribunal Supremo y con la investigación operativa de la UCO de la Guardia Civil orientada hacia el análisis de conversaciones telefónicas y pruebas documentales. Según las declaraciones recogidas por el medio, la instrucción hasta el momento no ha proporcionado elementos que apunten al PSOE como entidad directamente beneficiaria de las operaciones investigadas. El partido mantiene su estrategia de comunicación centrada en subrayar el carácter aislado de los comportamientos que motivaron la actuación de la justicia.