La Baronesa Thyssen asegura no haber perdido el título nobiliario

Tita Cervera respondió ante las cámaras tras rumores sobre la pérdida de su distinción, negando categóricamente cualquier cambio en su situación y calificando de "tonterías" las versiones surgidas tras un anuncio mediático reciente

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Durante la actividad inaugural organizada en el futuro Museo Carmen Thyssen Barcelona, la atención mediática se concentró en torno a la polémica por el supuesto cambio en la situación nobiliaria de Tita Cervera, conocida como la Baronesa Thyssen. Al ser abordada por la prensa, Cervera negó de forma contundente cualquier pérdida de su título, respuesta que marca la noticia principal de la jornada y que surge tras la difusión de versiones que apuntaban a una renuncia a raíz de la adquisición de la nacionalidad andorrana.

Según consignó la prensa, la baronesa, acompañada de su hija Carmen Thyssen, respondió ante las cámaras tras la afirmación del periodista Nacho Gay, quien había anunciado que Cervera habría renunciado a su distinción nobiliaria. Al ser consultada directamente por estos rumores, Tita Cervera rechazó la idea de que existan cambios en su estatus y calificó las versiones como infundadas al declarar: "No he perdido nada, qué tonterías." Además, ofreció precisiones acerca de su historia personal, afirmando que "mi marido y yo nos casamos en Inglaterra, soy su mujer, su viuda y seré toda mi vida," estableciendo así la permanencia de sus derechos con respecto al título de baronesa en función de su relación con el barón Thyssen.

De acuerdo con lo publicado por la prensa, el sobrino de la baronesa, Guillermo Cervera, intervino en el evento para mostrar su postura ante las constantes preguntas de los medios. Guillermo matizó el debate, indicando que la familia no acudió al museo para abordar esa polémica y expresó que "todos tenemos gente que por desgracia nos defrauda y luego suelta cosas, os ha llegado fakes y nos estamos liando en una cosa que no existe". Con ello, apuntó a la proliferación de informaciones no verificadas y rumores que, según su testimonio, no corresponden con la realidad actual de la familia ni con hechos sucedidos.

La hija de la baronesa, Carmen Thyssen, también interactuó con los medios durante la presentación, y cambió de enfoque hacia la experiencia cultural que propone el futuro museo. Carmen manifestó sentirse satisfecha y resaltó el carácter innovador de la propuesta: "Este acto da una idea de que en el museo no solo va a tener las grandes obras, sino también una plataforma que va a permitir a los jóvenes talentos expresar su pasión por el arte". Según detalló la prensa, Carmen Thyssen evitó profundizar en aspectos personales o en las tensiones familiares previas, y se limitó a señalar que las relaciones con sus hermanos son positivas; "me llevo muy bien" con todos ellos, aclaró, al tiempo que desdramatizó las diferencias públicas surgidas entre su madre y su hijo Borja.

Durante el acto, ni Tita Cervera ni sus familiares ofrecieron detalles acerca de posibles gestiones legales o administrativas relacionadas con el título nobiliario, ni mencionaron cambios oficiales o procedimientos en torno a la adquisición de la nacionalidad andorrana, aspecto que dio pie a los rumores comentados por el periodista Nacho Gay, según refirió la prensa. Las declaraciones públicas enfatizaron que no existe variación en la titularidad de la baronesa, y el discurso familiar defendió la normalidad en su situación frente a las versiones que habían circulado en medios de comunicación y redes sociales.

La presencia mediática en el evento sirvió también para proyectar la imagen de la familia Thyssen en torno al lanzamiento del futuro museo en Barcelona. Según informó la prensa, tanto la baronesa como su hija Carmen pusieron el foco en la importancia de abrir espacios para los artistas emergentes y en la voluntad de ofrecer nuevas oportunidades a jóvenes creadores en un entorno internacionalmente reconocido por su colección de arte.

En resumen, las jornadas previas al estreno del Museo Carmen Thyssen Barcelona estuvieron marcadas por la gestión de rumores y aclaraciones públicas en torno al estatus nobiliario de Tita Cervera, mientras la familia optó por desplazar la atención hacia la dimensión cultural y familiar, subrayando la continuidad de la baronesa y el apoyo a nuevas generaciones artísticas, según relataron diversas fuentes periodísticas.