Israel mata a un comandante de un grupo armado gazatí en una operación encubierta

Las Brigadas Nasser Saladino acusan al ejército israelí de ejecutar a Abú al Abed, un influyente líder local, en la Franja de Gaza, mientras continúa el repunte de víctimas pese al alto el fuego vigente desde octubre

Guardar

Wasim Abdulbasit Abdul Hadi, conocido como Abú al Abed, murió en la Franja de Gaza durante una operación encubierta, según las Brigadas Nasser Saladino, el ala armada de los Comités de Resistencia Popular. El grupo indicó en un comunicado que el operativo, ejecutado por fuerzas especiales del Ejército israelí, ocurrió la mañana del lunes. Abú al Abed ocupaba una posición central en la resistencia local y lideró acciones militares relevantes, sobre todo durante la Batalla de Al Aqsa o Segunda Intifada. De acuerdo con el comunicado difundido por las Brigadas Nasser Saladino, la acción se produjo a pesar del alto el fuego instaurado en la región desde octubre, y fue definida por el grupo como una “operación de asesinato de las fuerzas especiales sionistas”.

El medio consignó que las Brigadas Nasser Saladino destacaron el papel “prominente e influyente” de Abú al Abed en la coordinación de la resistencia yihadista, integrando unidades de diferentes facciones palestinas. Este liderazgo incluyó la conducción de acciones conjuntas durante periodos de alta tensión con fuerzas israelíes. El comunicado también atribuyó al líder asesinado el mérito de haber forjado alianzas para mantener una línea unificada en la resistencia armada local.

Según publicó el medio, hasta el momento Israel no ha emitido ningún informe oficial sobre la operación que resultó en la muerte de Abú al Abed. Esta ausencia de información contrasta con la práctica habitual del Ejército israelí, que en ocasiones proporciona detalles sobre sus acciones en territorio gazatí, aunque no siempre confirma ni desmiente las acusaciones de las distintas facciones palestinas.

Este lunes, fuentes de las Fuerzas Armadas de Israel confirmaron que tres personas de nacionalidad palestina murieron a causa de ataques localizados en el norte de la Franja de Gaza, lo cual incluye incidentes independientemente del caso de Abú al Abed. Dichos ataques tienen lugar pese al pacto alcanzado entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), vigente desde el 10 de octubre, e impulsado en su primera fase por una propuesta estadounidense de alto el fuego para el enclave.

En este contexto, las autoridades de Gaza, dirigidas por Hamás, informaron el domingo un total de 266 palestinos muertos desde la implementación del cese de hostilidades el 10 de octubre. Al mismo tiempo, el reporte oficial detalló que se registraron 635 heridos en el periodo y que equipos de rescate recuperaron 548 cuerpos en sectores previamente inaccesibles, ya fuera por la presencia militar israelí o por la intensidad de los ataques.

De acuerdo con lo difundido por el medio, las Brigadas Nasser Saladino relacionaron el asesinato de su comandante con un patrón de operaciones que, según denuncian, buscan debilitar la estructura organizativa de los grupos armados locales en Gaza. La postura del grupo en el comunicado refuerza la narrativa de la resistencia, mientras las cifras oficiales subrayan el mantenimiento de hostilidades y la continuidad de víctimas más allá del acuerdo de alto el fuego.

Tal como especificaron las autoridades gazatíes y el medio consultado, los cuerpos que han sido recuperados recientemente corresponden a personas que murieron en zonas expuestas a infraestructura militar y ataques directos del Ejército israelí. La recopilación de víctimas y heridos ofrece un panorama actualizado de la situación humanitaria en la Franja, afectada considerablemente desde el recrudecimiento del conflicto y la imposición de restricciones de acceso.