EEUU y Ecuador llegan a un acuerdo de tercer país seguro para recibir migrantes solicitantes de asilo

Las autoridades norteamericanas y el gobierno ecuatoriano sellan un pacto que permitirá el traslado temporal de extranjeros que buscan protección, excluye a menores no acompañados y no prevé ayuda financiera, según documentos oficiales publicados este viernes

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La exclusión de menores no acompañados forma parte de las condiciones establecidas en el nuevo pacto entre Estados Unidos y Ecuador que regula el traslado temporal de solicitantes de asilo extranjeros a suelo ecuatoriano. Según informaron documentos oficiales publicados por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) este viernes y difundidos por diversos medios como Europa Press, el acuerdo firmado entre ambos gobiernos permite que Ecuador reciba ciudadanos de terceros países que hayan solicitado asilo en Estados Unidos, mientras se resuelve su estatus de protección, pero prohíbe expresamente que menores no acompañados sean deportados al país sudamericano en virtud de este convenio. El pacto no contempla financiación asociada a la acogida de migrantes.

La inclusión de Ecuador en la lista de lo que las autoridades estadounidenses denominan “tercer país seguro” se concreta tras el reciente acuerdo comercial cerrado entre la administración de Donald Trump y Quito, aseguran fuentes oficiales consultadas por Europa Press. Previamente, Washington había suscrito pactos similares con Paraguay y Belice, reafirmando así su estrategia de externalizar la gestión migratoria y reducir el flujo de personas en proceso de asilo en territorio estadounidense.

Los documentos diplomáticos firmados y divulgados este viernes detallan que Ecuador asume la responsabilidad de garantizar que ninguna persona transferida en el marco de este acuerdo sea devuelta a su país de origen o a su anterior país de residencia habitual hasta que se adopte una resolución final sobre su solicitud de protección internacional. Las autoridades estadounidenses buscan de este modo, según consignó Europa Press, disminuir la presión sobre su sistema de asilo y responder a las restricciones promovidas en la política migratoria por parte del Gobierno de Trump.

El Departamento de Estado norteamericano, según información presentada por Europa Press, sostiene que los acuerdos de “tercer país seguro” buscan detener los abusos al sistema de asilo estadounidense y repartir entre varios países la gestión de las solicitudes, en el contexto de los crecientes flujos migratorios. El acuerdo con Ecuador remite directamente a esta lógica, según reflejan los intercambios diplomáticos publicados en julio y que han sido difundidos por el DHS.

En septiembre, tras la visita del secretario de Estado, Marco Rubio, a Quito, el Gobierno ecuatoriano había manifestado su disposición a recibir hasta 300 migrantes al año, cantidad que según Europa Press no se especifica en el documento revelado este viernes, aunque se mantiene vigente el compromiso ecuatoriano de facilitar espacios de recepción para personas trasladadas bajo este mecanismo temporal.

El pacto establece que ambas partes conservan el derecho de rescindir el acuerdo en cualquier momento y sin necesidad de alegar causas específicas, bastando con la notificación previa de la decisión a la contraparte. De acuerdo con la publicación oficial, la Embajada de Estados Unidos en Ecuador transmitió un comunicado al Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, en el que reafirma la vigencia del acuerdo y extiende con ello “las seguridades de su más alta consideración”. Según Europa Press, el propio Departamento de Estado explicó que la intención de estos convenios es hacer frente a la “carga” que supone administrar la migración irregular y compartir responsabilidades a nivel regional.

El acuerdo no implica transferencia de recursos económicos ni asistencia técnica adicional para el Gobierno ecuatoriano por parte de Estados Unidos. Europa Press señala que esta ausencia de financiación marca una diferencia respecto de otros esquemas internacionales de acogida, en los que habitualmente las transferencias de migrantes están acompañadas de apoyo logístico o presupuestario.

El anuncio y publicación del pacto con Ecuador se da en un contexto donde Estados Unidos impulsa una política migratoria más estricta, que incluye la externalización de procesos de asilo y la suscripción de acuerdos con países de América Latina para la gestión conjunta de flujos migratorios. Según reportó Europa Press, el texto diplomático determina que hasta la resolución definitiva de cada caso, los solicitantes enviados a Ecuador deben permanecer en territorio ecuatoriano, bajo la protección de este Estado, lo que implica que tienen garantizada la no deportación ni devolución forzada durante ese periodo.

Costa Rica y otros países de la región han sido escenario de protocolos similares, aunque en el caso ecuatoriano, la especificidad de excluir a menores sin acompañante resalta como elemento diferenciador. Las autoridades estadounidenses remarcan, según Europa Press, que estos acuerdos representan un “paso adicional” dentro de su estrategia global para enfrentar lo que denominan abuso y saturación de su sistema nacional de refugio.