Von der Leyen defiende que préstamo con activos rusos congelados es "la manera más eficaz" de apoyar a Ucrania

La presidenta de la Comisión Europea propone utilizar recursos financieros bloqueados de Moscú en Europa para ofrecer respaldo a Kiev, presentando esta medida como la vía más rápida frente a fórmulas como la emisión conjunta de deuda comunitaria

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El mecanismo propuesto por la presidenta de la Comisión Europea obedece al interés de Bruselas por convencer a Bélgica, país que alberga la sede del depositario internacional Euroclear, de utilizar la liquidez generada por los bienes rusos que permanecen congelados dentro de la Unión Europea, según detalló el medio que provee la información. El Gobierno belga, por su parte, mantiene reservas sobre esta medida, dado que considera que la activación de los recursos podría interpretarse como una confiscación, lo que generaría riesgos jurídicos en caso de que Rusia decida emprender acciones legales o exigir responsabilidades, tal como explicó la misma fuente. Estas preocupaciones han llevado a Bélgica a solicitar garantías legales de los demás socios comunitarios para respaldar su posición si surgen reclamaciones por parte de Moscú.

Según consignó el medio, la presidenta Ursula von der Leyen presentó ante el Parlamento Europeo la propuesta de emplear el saldo en efectivo de los activos rusos bloqueados para financiar préstamos de reparación que sostendrían tanto la economía ucraniana como sus capacidades de defensa. Este planteamiento, expuesto en la sede parlamentaria de Estrasburgo, prevé que Kiev reciba préstamos que quedarían saldados en caso de que Rusia llegue a pagar reparaciones. Von der Leyen argumentó que esta vía representaría la forma más eficaz de respaldar a Ucrania y enviaría un mensaje inequívoco a Moscú acerca de que el paso del tiempo no favorecerá a sus intereses. Según publicó el medio, la Comisión Europea trabaja en la tarea de persuadir a los Veintisiete acerca de la viabilidad de este mecanismo, que ha ido ganado apoyos en el grupo comunitario, pese a las dudas legales y desafíos prácticos que plantea la iniciativa.

El medio informó que, luego de la última cumbre de la Unión Europea en octubre, el Ejecutivo comunitario recibió el mandato de diseñar diferentes opciones para asegurar el respaldo a Ucrania a largo plazo. Aunque Bruselas explora alternativas, funcionarios y fuentes europeas citadas en los últimos días señalan que el énfasis se concentra en el aprovechamiento de esos activos rusos para financiar los préstamos de reparación, mientras que el resto de opciones aparecen catalogadas como soluciones solo teóricas, según recogió la misma fuente.

De acuerdo con lo planteado por von der Leyen en su intervención, las otras fórmulas disponibles consisten en la emisión de deuda común. Una alternativa consideraría utilizar el margen presupuestario disponible en la Unión Europea para captar recursos en los mercados de capitales; la segunda opción implicaría que cada Estado miembro pacte directamente con Ucrania y obtenga el capital necesario por vía individual a través de acuerdos bilaterales. Estas dos estrategias, si bien se contemplan entre las posibilidades, no cuentan con el nivel de consenso ni se perciben como viables en el corto plazo, conforme a lo que detalló la fuente.

El cálculo aproximado de los préstamos de reparación a Ucrania asciende a 140.000 millones de euros, una cifra que la Comisión considera prioritaria movilizar. La misma fuente reportó que la propuesta de usar el saldo proveniente de los activos rusos encuentra cada vez mayor adhesión entre los países de la Unión, pese a las inquietudes jurídicas que persisten respecto a las posibles consecuencias de su implementación.

El medio explicó que el Ejecutivo comunitario continúa evaluando los aspectos legales y técnicos necesarios para concretar esta medida, trabajando directamente con Bélgica y los órganos financieros responsables de la custodia de los fondos bloqueados. La Comisión también está en diálogo permanente con los restantes Estados miembros para garantizar el respaldo político y jurídico, ante la posibilidad de que Moscú inicie acciones legales en el futuro.