Hamás se desvincula del incidente en el sur de Gaza y reitera su compromiso con el alto el fuego

El grupo islámico asegura no estar implicado en el ataque denunciado por Israel en Rafá y exige la intervención de mediadores internacionales, mientras acusa a las fuerzas israelíes de vulnerar lo pactado y atacar civiles en la Franja

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Hamás solicitó a los mediadores internacionales que tomen acciones inmediatas para ejercer presión sobre las autoridades israelíes, con el objetivo de detener lo que califica como una “escalada brutal contra los civiles” en la Franja de Gaza y poner fin a lo que describen como “graves violaciones” del acuerdo vigente. Esta petición surge tras las acusaciones de Israel sobre un ataque contra sus tropas en el sur de Gaza, específicamente en Rafá, hecho del que Hamás asegura no tener responsabilidad, de acuerdo con la información publicada por el medio Filastín, afín al grupo.

El Movimiento de Resistencia Islámica manifestó que no posee ninguna conexión con el tiroteo reportado en Rafá y reafirmó su disposición a cumplir con el alto el fuego que fue negociado previamente. Según informaciones de Filastín y otros medios recogidas en la última jornada, la organización señala que el reciente bombardeo que realizó el Ejército israelí en varias zonas de la Franja constituye, desde su perspectiva, una infracción directa de los compromisos firmados en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij, bajo la mediación y el respaldo del entonces presidente estadounidense, Donald Trump.

El grupo palestino remarcó que estas ofensivas forman parte de un patrón de desacato a lo acordado, en el que incluyó incidentes previos donde se produjeron víctimas mortales y heridos, así como la persistencia en mantener cerrado el paso fronterizo de Rafá, crucial para el movimiento de personas y ayuda humanitaria. Tal como consignó el diario Filastín y reproducido por agencias internacionales, Hamás interpreta estos hechos como una evidencia de que la parte israelí continúa “insistiendo en vulnerar los términos del pacto e intentando socavar su vigencia”.

Las declaraciones del grupo surgen en respuesta a la decisión del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que tras denunciar violaciones al acuerdo por parte de Hamás, ordenó al Ejército reanudar las operaciones militares en el enclave palestino. El comunicado de Hamás difundido por Filastín subrayó que “el bombardeo criminal llevado a cabo por el Ejército de ocupación fascista en zonas de la Franja representa una flagrante violación del acuerdo firmado en Sharm el Sheij”. Este mensaje ratifica la postura de la milicia palestina respecto a la responsabilidad de los hechos recientes y la continuidad del pacto de cese al fuego.

En el documento emitido a los medios, Hamás enfatizó la repercusión negativa que el cierre prolongado del cruce de Rafá tiene sobre la población civil, existiendo denuncias de que la medida impide la entrada de ayuda básica y la salida de personas en situación de emergencia. Según apuntó el medio Filastín, la organización sostiene que tales obstáculos agravan la crisis humanitaria y alteran el cumplimiento de los acuerdos alcanzados.

La solicitud dirigida a los garantes del alto el fuego fue explícita en su demanda de aplicar medidas que obliguen a Israel a respetar cada uno de los términos establecidos en Sharm el Sheij, incluyendo el cese inmediato de toda acción armada contra áreas civiles. Hamás considera que sólo con una intervención efectiva de los mediadores se puede evitar “el sabotaje” del entendimiento y reducir nuevas víctimas.

Filastín reportó que, en la visión de Hamás, la reanudación de los ataques israelíes tras la denuncia de violaciones por parte de Netanyahu no solo pone en peligro el cese al fuego alcanzado bajo auspicio internacional, sino que también incrementa la tensión en la zona, dificultando las negociaciones para una solución política más duradera.

En resumen, según la cobertura del diario Filastín, Hamás niega estar implicado en el incidente armado en Rafá y reafirma su intención de mantener el alto el fuego. A su vez, responsabiliza a las fuerzas israelíes de propiciar una escalada mediante bombardeos y restricciones fronterizas, y reclama la actuación urgente de los mediadores internacionales para restaurar la vigencia y el respeto a los acuerdos.