Carolina, mujer migrante que huyó de la violencia y sufrió la dana:"Nunca creí que pudiera pasar en un país como España"

Carolina, procedente de Honduras, logró salvar a un anciano durante la catástrofe que golpeó Valencia, denuncia la falta de avisos, destaca el papel de los voluntarios y valora haber conseguido la regularización tras sobrevivir a la tragedia

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Carolina logró regularizar su situación en España el 20 de agosto tras sortear varios obstáculos administrativos, una circunstancia que atribuye a la “presión social” y a la actuación de colectivos de apoyo a migrantes, según detalló Europa Press. Esta mujer migrante, originaria de Honduras y licenciada en Administración de Empresas, sufrió la catástrofe que sacudió a la provincia de Valencia el 29 de octubre de 2024, episodio en el que también consiguió salvar a un anciano al que cuidaba durante la emergencia. Como reportó Europa Press, Carolina subrayó la falta de avisos oficiales a la población antes del desastre y reclamó mayor atención institucional para quienes, como ella, escapaban de sus países en busca de una vida más segura.

Europa Press relató que la noche del 29 de octubre de 2024, la provincia de Valencia registró una de las peores inundaciones de su historia. Carolina, recién llegada a España tras huir de la violencia en Honduras, vivía en una primera planta en la calle Orba, entre Benetússer y Alfafar, donde la devastación del agua y el lodo golpeó con fuerza. En medio del caos, ayudó junto a una vecina a trasladar al anciano, quien utilizaba una silla de ruedas, hasta un piso superior para evitar las peores consecuencias del desastre. El fenómeno meteorológico, conocido como DANA, acabó con la vida de 229 personas y afectó a miles de residentes, en particular a quienes carecían de regularización administrativa, reportó Europa Press.

La experiencia dejó una marca profunda en Carolina, quien, según consignó Europa Press, describió el episodio como “inolvidable” y relató haber visto vehículos apilados y calles cubiertas de barro. Manifestó su sorpresa por la magnitud de la tragedia en un país como España, considerando que eventos de esa escala los asociaba con naciones calificadas como del Tercer Mundo, de donde provenía. Compartió que nunca imaginó que podría vivir una situación semejante tras su reciente llegada en julio de 2024.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, Carolina expresó indignación por lo que consideró una falta de información oportuna a la ciudadanía antes de la catástrofe, enfatizando que muchos se encontraban desplazándose hacia trabajos o centros educativos sin advertencias previas. Pese a la insuficiente respuesta institucional que experimentó, agradeció la labor de los medios de comunicación, atribuyéndoles la visibilización global de los daños ocasionados, y destacó el auxilio inmediato de los voluntarios que llegaron antes que las autoridades, quienes prestaron ayuda a los afectados.

Según explicó la propia Carolina a Europa Press, su situación migratoria dificultó el acceso a recursos tras la tragedia. Inicialmente le resultó imposible empadronarse, lo que la excluía del procedimiento extraordinario de regularización abierto por el Gobierno a raíz de la presión social y las acciones de asociaciones de apoyo a migrantes. No obstante, la opción de que los ayuntamientos emitiesen informes permitió que finalmente pudiera acogerse al proceso, regularizando su situación en agosto de 2025. Este proceso extraordinario, de acuerdo con los datos recopilados por Europa Press, recibió unas 26.000 solicitudes, de las que aproximadamente un 95% resultaron aceptadas.

Carolina valoró la solidaridad de los vecinos tras el desastre y destacó que las amistades tejidas surgieron a partir de la experiencia común durante la inundación, según reportó Europa Press. Trasladada posteriormente a la ciudad de Valencia, remarcó que no se identifica con los discursos públicos que asocian la inmigración con la criminalidad o la recepción de ayudas estatales: “Eso es mentira, porque si no estás regularizado no recibes ayudas. Venimos a ayudar y a trabajar y muchas veces sin derechos”, declaró, según Europa Press. Opinó que ese tipo de afirmaciones responden a enfrentamientos políticos en busca de poder, más que a la realidad de la población migrante.

Las vivencias de Carolina forman parte del proyecto de investigación 'También son vecinas', liderado por la periodista Mar Juan, quien analizó para Europa Press la “triple discriminación” que enfrentan las personas migrantes en contextos como la DANA: dificultades en el acceso a ayudas, problemas para encontrar vivienda, y el impacto de discursos de odio o prejuicio. Mar Juan explicó al citado medio que sus entrevistas reflejan la necesidad de analizar cómo la falta de regularización priva a migrantes de apoyos fundamentales en situaciones de emergencia. Las historias recogidas por la periodista evidencian el desafío institucional y social que enfrentaron migrantes como Carolina durante la catástrofe.

Además del testimonio de Carolina, Europa Press incluyó otros relatos recogidos en 'También son vecinas'; el documento digital reúne experiencias como la de Nilka, quien se encontraba en su cocina en Massanassa cuando el agua irrumpió en su vivienda; Nelly, que vivió durante ocho meses en condiciones precarias y no pudo empadronarse; Silvia, fundadora de la red de apoyo 'Nosotras - Dones migrants Paiporta'; y Ártico, barbero y tatuador venezolano trabajador en Benetússer al que la riada sorprendió “como un tsunami”.

Según la información de Europa Press, Mar Juan llamó a crear conciencia sobre los privilegios y a erradicar el racismo institucional y cultural, basándose en los testimonios recogidos para arrojar luz sobre la situación de las personas migrantes afectadas por la catástrofe. El análisis profundiza en la complejidad de los obstáculos a los que se enfrentan estos colectivos, indicadores de las dificultades para acceder a recursos, vivienda y reconocimiento social durante y después de emergencias. La investigación puede consultarse en línea y presenta distintos perfiles de mujeres y hombres migrantes que, además de sobrevivir a la violencia o dificultades en sus países de origen, se han visto impactados por otro tipo de adversidades al instalarse en territorio español.

La historia de Carolina, difundida por Europa Press y documentada en el proyecto de Mar Juan, ilustra tanto el riesgo y la vulnerabilidad de los migrantes ante catástrofes naturales como el impacto de la solidaridad vecinal y la importancia de políticas inclusivas que permitan el acceso a derechos básicos y a la regularización administrativa.