El presidente iraní llega a Armenia en medio de tensiones por el 'corredor de Trump'

La visita del máximo líder persa coincide con crecientes preocupaciones en torno al nuevo proyecto logístico gestionado por Washington, mientras Teherán advierte sobre una eventual pérdida de influencia regional y el riesgo de mayor presencia extranjera en la zona

Guardar

Tiflis, 18 ago (EFE).- El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, llegó este lunes a Ereván para una visita oficial en medio de las tensiones acerca del llamado 'corredor de Trump', que Armenia y Azerbaiyán han acordado construir cerca de la frontera iraní con Armenia, y que será gestionado por Estados Unidos.

El mandatario de la nación persa fue recibido en el aeropuerto internacional de Zvartnots por el vice primer ministro de Armenia, Mguer Grigorián, según informó la agencia Armenpress.

Está previsto que Pezeshkian participe este martes en un foro empresarial armenio-iraní en la capital de Armenia, tras lo cual viajará a Bielorrusia.

Antes de partir a Armenia, el presidente anunció que discutiría con las autoridades de la nación caucásica "las preocupaciones y las inquietudes que existen”, en referencia al Corredor de Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional (TRIPP), acordado entre Azerbaiyán y Armenia el 8 de agosto en la Casa Blanca.

La ruta, que conectaría directamente a Azerbaiyán con su enclave de Najicheván a través del territorio armenio, evitando el paso por Irán, será operada con capital estadounidense y es considerada una pieza clave en el acuerdo de paz firmado entre Bakú y Ereván.

Pezeshkian expresó su preocupación de que el proyecto sea utilizado por Estados Unidos con otros objetivos.

“La inquietud que existe es la presencia de empresas estadounidenses en la región, y hay preocupación de que ellas entren bajo el nombre de una empresa y luego hagan otras cosas”, afirmó el mandatario iraní.

Ayer, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, definió el posible despliegue de fuerzas extranjeras en el Cáucaso Sur como una “línea roja” para Teherán.

“Nos oponemos firmemente a la interferencia externa o a la presencia de fuerzas extrarregionales, ya que exacerba las complejidades geopolíticas”, sostuvo el diplomático.

Desde 1988, Irán ha sido el punto de conexión entre Azerbaiyán y su enclave de Najicheván, lo que, además de generar ingresos por derechos de tránsito, otorga a Teherán un valor estratégico como puente entre el mar Caspio y Oriente Medio.

Sin embargo, con la nueva ruta planteada, el país persa teme perder influencia y seguridad en el Cáucaso Sur, ya que la iniciativa se ha acordado en momentos de altas tensiones entre Irán y Occidente por el programa nuclear iraní, y tras los bombardeos estadounidenses contra sus instalaciones atómicas en junio, en medio de la guerra de 12 días con Israel. EFE