
El pleno del Parlamento Europeo ha aprobado este jueves imponer nuevos aranceles a productos agrícolas como el azúcar, la harina y piensos animales y a ciertos fertilizantes procedentes de Rusia y Bielorrusia, como parte de las sanciones con las que la UE busca asfixiar la economía de estos países por la invasión de Ucrania.
Con el visto bueno ratificado en Estrasburgo (Francia) con 411 votos a favor, 100 en contra y 78 abstenciones, sólo queda la adopción formal por parte de los Veintisiete en próximas fechas para su publicación en el Diario Oficial de la UE y posterior entrada en vigor.
Así, se impondrá un arancel del 50% sobre los productos agrícolas que aún estaban exentos de los primeros gravámenes al sector por la dependencia que tenían de ellos países de la UE, por ejemplo el azúcar, el vinagre, la harina y los piensos para animales.
La decisión supondrá también tasar un 6,5 % ciertos fertilizantes importados desde Rusia y Bielorrusia durante el periodo 2025 y 2026, al que se sumará un gravamen de entre 40 y 45 euros por tonelada importada. Esta cantidad se elevará progresivamente hasta sumar los 430 euros por tonelada a partir de 2028.
Con este plan, la Unión quiere que se vaya reduciendo de manera significativa la producción de Rusia y Ucrania que aún se importa al mercado común de manera directa o indirecta, con el objetivo de favorecer la diversificación que permita romper con la dependencia de estos dos países.
Además, se pide a la Comisión Europea que vigile el riesgo de subida de precios en el mercado agrícola europeo por si fuera necesario activar medidas de contención del daño.
Últimas Noticias
Zúrich lidera el ránking IMD de ciudades inteligentes, con Bilbao como mejor española
Rusia anuncia el derribo de 38 drones y confirma daños y tres heridos en un puerto de Leningrado

Mueren cuatro soldados israelíes en enfrentamientos en el sur de Líbano
El anuncio del Ejército eleva la cifra de militares fallecidos tras la ofensiva en el área fronteriza, mientras Jerusalén busca ampliar su presencia hasta el río Litani, generando alerta en Beirut por posibles cambios territoriales
