Redacción deportes, 13 may (EFE).- El neerlandés Casper van Uden (Picnic PostNL) no olvidará su debut en el Giro de Italia tras su triunfo en la cuarta etapa con final en Lecce, poniendo rúbrica de oro a un completo trabajo de todo su equipo.
Un triunfo personal que es el quinto de su carrera y que puede servir para aliviar la situación de su equipo en la clasificación UCI en la lucha por no descender.
"La victoria no es solo mía, ha sido de todo el equipo, de todos los corredores y del personal. El trabajo de hoy fue excelente. No sentí el viento hasta 200 metros antes de la meta. Sé que tengo capacidad para un esprint largo y simplemente lo aproveché", detalló Van Uden.
Una compensación para todo el Picnic, equipo que lleva toda la temporada buscando el éxito.
"Lo hemos estado haciendo bien toda la temporada con nuestro equipo y hoy todos lo hicieron muy bien. Me alegra poder devolverles algo".
Van Uden y algunos compañeros de equipo llegaron a Lecce con sus cascos de contrarreloj. Esa elección dio resultado.
“Que gane quizás no sea una sorpresa del todo, porque sé que el equipo cree en mí. A veces tengo que esforzarme un poco más. Esta victoria sin duda me ayuda. El equipo también cree en mí y eso da sus frutos", concluyó. EFE
Últimas Noticias
Al menos seis muertos en un accidente de helicóptero en aguas territoriales de Qatar
Colonos israelíes lanzan una ola de ataques nocturnos contra una decena de poblaciones de Cisjordania

Minsait destaca la Inteligencia Artificial como "palanca estratégica de negocio" en el sector del retail
Las compañías avanzan hacia un entorno donde conectar información y canales resulta clave, según expertos en el Retail Forum 2026, quienes coinciden en que comprender perfiles y transformar datos en decisiones genera ventajas competitivas y una experiencia de compra personalizada

Terrorismo en la UE: 10 años del golpe a Bruselas en pleno pulso antiyihadista
Israel confirma más de 300 heridos en menos de 24 horas mientras Irán y Hezbolá multiplican sus ataques
Una ofensiva coordinada desde Teherán y el sur del Líbano ha incrementado la presión sobre centros estratégicos, con bombardeos que han dejado decenas de víctimas, mientras ambos bandos investigan fallos y prueban nuevos sistemas armamentísticos en plena escalada regional
