
Robert Francis Prevost Martínez es nativo de Chicago, pero a pasado gran parte de su vida fuera de Estados Unidos, concretamente en Perú y también en el Vaticano. Por eso, atesora tres pasaportes distintos, el de EE.UU, además está nacionalizado peruano y cuenta con la ciudadanía del Vaticano, según recuerda Vatican News.
En Perú ha pasado 24 años, primero como misionero en la región rural de Chulucanas, donde tuvo mucho que ver con las comunidades indígenas, luego como director de seminario y profesor de derecho canónico en Trujillo, y finalmente, desde 2015, como obispo de Chiclayo, diócesis a la que dedicó unas palabras en español en su primer saludo a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro. En 2015 recibió la ciudadanía peruana.
En 2023, el Papa Francisco llamó a Prevost desde Perú al Vaticano y lo colocó en un puesto central: el misionero agustino se convirtió en Prefecto del Dicasterio para los Obispos y Cardenal. De este modo, Prevost recibió su tercer pasaporte, el pasaporte del Vaticano, que se considera un pasaporte no nacional porque la ciudadanía del Vaticano sólo se concede además de otra.
Prevost ingresó en 1977 en la Orden de los Agustinos de la que llegó a ser superior, una de las órdenes mendicantes históricas de la Iglesia y, como toda gran orden, internacional. Los superiores de las órdenes religiosas viajan mucho más a menudo que los papas.
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