Los Ángeles, 30 abr (EFE).- Un terremoto de mayor magnitud en la falla de la zona de subducción de Cascadia amenazaría a gran parte de la costa oeste de Estados Unidos con un seísmo de varios minutos, un tsunami con olas de hasta 30 metros de altura y el desplome de los litorales, según una investigación de la universidad Virginia Tech.
El estudio advierte que un fuerte seísmo (de magnitud 8 o más) combinado con el aumento del nivel del mar en la falla podría aumentar significativamente el riesgo de inundaciones en el noroeste del Pacífico, afectando a miles de residentes y propiedades en el norte de California, Oregón y Washington.
La investigación publicada esta semana en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences advirtió que un terremoto de gran magnitud en la zona de subducción de Cascadia podría provocar un hundimiento de las tierras costeras de hasta 2 metros y expandiría el riesgo de inundación a una área de 295 kilómetros cuadrados.
La zona de subducción de Cascadia es una falla de cerca de 1.200 kilómetros que se extiende desde el norte de California hasta Columbia Británica y está a unos 110-160 kilómetros de la costa del Pacífico.
Ha habido 43 terremotos en los últimos 10.000 años dentro de esta falla. El último gran movimiento telúrico que ocurrió en Cascadia fue el 26 de enero de 1700, con una magnitud estimada de 9 grados que causó que la línea costera cayera casi un metro.
En la zona de subducción de Cascadia el intervalo promedio entre grandes terremotos es de aproximadamente 500 años
Tina Dura, autora principal del estudio y profesora adjunta de geociencias en la facultad de Ciencias de Virginia Tech, dijo en declaraciones a NBC, que "el tsunami (causado por el terremoto) llegará y arrasará con todo, y tendrá grandes impactos. No me malinterpreten, pero el cambio duradero en la frecuencia de las inundaciones eso es algo que habrá que afrontar".
"Este peligro, del que menos se habla, persistirá durante décadas o siglos después del terremoto", agregó.
Para llegar a estas conclusiones, los científicos generaron decenas de miles de modelos sísmicos para estimar el alcance potencial del hundimiento de tierras, que se puede esperar de un gran terremoto en Cascadia si sucediera en la actualidad o en 2100.
"Hoy, y más aún en el año 2100, a medida que aumente el nivel del mar, los efectos a largo plazo podrían dejar inhabitables a muchas comunidades costeras", advirtió Dura en un comunicado.
Las tierras bajas actuales, desarrolladas para el pastoreo de ganado y la agricultura mediante diques y drenaje, sufrirán graves pérdidas económicas, ya que el aumento de las inundaciones mareales provocará la acumulación excesiva de sal en los suelos dejándolos inutilizados.
Otros impactos incluyen la erosión de los sistemas naturales que actúan como amortiguadores contra las mareas de tormenta y ayudan a disipar la energía de las olas para prevenir la erosión.
Según Dura, la pérdida de estos ecosistemas podría ser irreversible, y el desplazamiento tierra adentro podría verse limitado por la topografía y el desarrollo humano. EFE
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