Continúa el incendio del noreste nipón por octavo día y preocupa su impacto en la salud

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Tokio, 5 mar (EFE).- El incendio forestal de la ciudad japonesa de Ofunato, en el noreste del país, ha quemado ya 2.900 hectáreas y continuaba este miércoles por octavo día sin perspectivas tempranas de ser controlado, lo que ha generado preocupación por el impacto en la salud de los evacuados.

Desde que el incendio fuera declarado el pasado 26 de febrero, las autoridades locales han ordenado la evacuación de unas 4.600 personas, en torno al 14 % de la población de la localidad, que han tomado refugio tanto en centros de evacuación públicos como en casas de familiares y amigos.

Hasta las 6:00 hora local de este miércoles, las llamas habían calcinado 2.900 hectáreas, según el último balance oficial publicado por la prefectura de Iwate, donde se ubica la mencionada urbe.

Más de 2.000 efectivos de departamentos de bomberos de todo el país se encuentran trabajando en las labores de extinción y aunque han logrado evitar que las llamas se propaguen a zonas residenciales, no hay perspectivas tempranas de apagarlo.

El mal tiempo en la zona, donde ha estado nevando desde primera hora de este miércoles, lo que ha afectado a la visibilidad, ha provocado la suspensión de las operaciones de los helicópteros que se encontraban trabajando desde el aire en las labores de extinción, entre ellos aparatos de las Fuerzas de Autodefensa (Ejército).

El observatorio meteorológico local espera en los próximos días las primeras precipitaciones importantes en la zona, que se espera que contribuyan a ayudar a contener y acabar con las llamas.

Se mantiene el balance de un fallecido y 84 viviendas y edificios dañados, las mismas cifras desde hace una semana, ante la dificultad de evaluar exactamente la magnitud de los daños mientras el incendio sigue propagándose.

En este escenario, en el que no se descarta que se prolongue el tiempo de evacuación ni que las órdenes se extiendan a más vecinos, está generando una preocupación creciente el potencial impacto en la salud de los desplazados, que en ocasiones suelen padecer problemas de salud vinculados a evacuaciones prolongadas.

El mayor incendio forestal en el archipiélago japonés desde hace más de tres décadas estuvo propiciado por el ambiente seco en las zonas de la costa sur de Iwate desde finales del pasado mes, que se ha visto ahora apaciguado por un frente de lluvias y nieve. EFE