
El ministro de Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, ha anunciado este martes que está trabajando con las autoridades de Estados Unidos para garantizar que los vuelos de deportación procedentes de este país cumplan "los requisitos mínimos de dignidad, respeto a los Derechos Humanos" de las personas migrantes a bordo, después de denunciar el tratamiento brindado en uno de estos vuelos a sus 88 nacionales expulsados a principios de esta semana.
"Ahora estamos trabajando junto con las autoridades estadounidenses para encontrar maneras de asegurar que se hace de acuerdo con la legislación brasileña y también con las normas de seguridad y recepción dentro de un avión. No podemos permitir que las personas sean tratadas de esa forma", ha señalado en declaraciones a la prensa.
Vieira ha denunciado la "operación trágica" del pasado sábado, cuando un vuelo procedente de Estados Unidos aterrizó en la región de Amazonas con cerca de 90 brasileños a bordo, la mayoría de ellos engrilletados de pies y manos. Algunos de ellos aseguraron además a los medios de comunicación brasileños que fueron agredidos por agentes migratorios estadounidenses durante el trayecto.
Por ello, el jefe de la diplomacia brasileña ha indicado, tras un encuentro con el mandatario del país latinoamericano, Luiz Inácio Lula da Silva, que va a pedir a Estados Unidos que los vuelos de deportación cumplan "los requisitos mínimos de dignidad, respeto a los Derechos Humanos, la atención necesaria a los pasajeros".
El Ministerio convocó este lunes al encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Brasilia, Gabriel Escobar, para pedir explicaciones sobre este asunto, después de que la Policía brasileña anunciara que está investigando posibles malos tratos de las autoridades estadounidenses.
Últimas Noticias
El Ejército israelí asegura haber matado a diez integrantes de Hezbolá en el sur de Líbano
Soldados israelíes eliminaron a miembros del ala chií en una operación reciente, localizando además depósitos de armas y un sitio utilizado como base de reunión, mientras continúa la ofensiva en respuesta al intercambio de ataques entre ambos bandos en la frontera

Irán asegura que el paso por Ormuz permanecerá abierto "a todo tipo de navegación", excepto para sus "enemigos"
El gobierno persa comunicó a la OMI que las embarcaciones podrán atravesar el estrecho, pero restringe la entrada a naves ligadas a países considerados adversarios y exige coordinación previa, en plena tensión por recientes choques militares regionales
