Jerusalén, 21 ene (EFE).- El ministro de Finanzas de Israel, el colono Bezalel Smotrich, afirmó este martes que "cambiar el concepto de la seguridad" en Cisjordania ocupada ha pasado a formar parte de los objetivos de guerra de Israel, en referencia a la redada llevada a cabo por el Ejército israelí en Yenín, que dejó al menos siete muertos y 35 heridos.
"Después de Gaza y el Líbano, hoy (martes), con la ayuda de Dios, comenzamos a cambiar el concepto de seguridad en Judea y Samaria (Cisjordania) y la campaña para erradicar el terrorismo en la región. Esto es parte de los objetivos de guerra que se agregaron en el gabinete a la demanda de Sionismo Religioso el viernes", escribió a través de redes sociales.
El Ejército israelí lanzó una redada a gran escala en Yenín, considerada por las autoridades israelíes como un bastión de las milicias palestinas en el norte de Cisjordania, a la que denominó "Muro de hierro".
Para Smotrich, la operación constituye "una medida vigorosa y continua contra los elementos terroristas y sus perpetradores, con el objetivo de proteger los asentamientos y a los colonos, además de garantizar la seguridad de todo el Estado de Israel. Los asentamientos son el cinturón de seguridad del país".
Medios israelíes difundieron en los días previos a la aprobación del alto el fuego en Israel que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, había ofrecido a Smotrich endurecer las operaciones israelíes en Cisjordania a cambio de que este no abandonara el Gobierno. El mandatario y el ministro antiárabe llegaron a reunirse hasta en cinco ocasiones antes de la aprobación del acuerdo, si bien Smotrich terminó votando en contra.
La redada ocurre tres días después del inicio del alto el fuego en Gaza, que contempla un intercambio semanal de rehenes en la Franja por prisioneros palestinos en cárceles israelíes.
Tras la liberación de los presos palestinos a cambio de las rehenes israelíes el domingo, el Ejército israelí incrementó su presencia en Cisjordania con siete compañías adicionales, justificando la medida como un refuerzo de sus "esfuerzos antiterroristas".
El viernes, las fuerzas de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) concluyeron una operación de seis semanas contra las milicias islamistas de Yenín, en la que fallecieron tanto miembros de las fuerzas de seguridad palestina como milicianos.
Cisjordania ocupada vive su mayor espiral de violencia desde la Segunda Intifada (2000-05), y en 2024 al menos 491 palestinos han muerto en el territorio por fuego israelí, la mayoría milicianos de los campamentos de refugiados, pero también civiles, incluidos al menos 75 menores, según el recuento de EFE.
En lo que va de 2025 han muerto ya al menos 26 palestinos en ataques israelíes, cinco de ellos menores.
El Ejército israelí intensificó sus ya frecuentes incursiones en Cisjordania ocupada tras los ataques de Hamás del 7 octubre y, desde entonces, han muerto unos 800 palestinos en incidentes violentos con Israel -más de 168 menores-, principalmente por fuego de tropas, pero una decena de ellos a manos de colonos.
Del lado israelí, murieron en 2024 40 personas: 16 uniformados y 24 civiles, diez de ellos colonos (tres menores). La mayoría en ataques perpetrados por palestinos, pero al menos cuatro soldados murieron durante incursiones militares en Cisjordania.
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