
El gobernador del estado venezolano de Táchira, Freddy Bernal, ha anunciado el cierre de la frontera con Colombia hasta el próximo lunes, ante la supuesta "información de una conspiración internacional para perturbar la paz" que coincidiría con el arranque del nuevo mandato presidencial en Venezuela.
Bernal ha afirmado que la medida responde a una "instrucción" del presidente Nicolás Maduro y estará vigente durante cuatro días, a partir de las 5.00 (hora local) de este viernes. El gobernador ha apelado a la "comprensión" de las personas que puedan verse afectadas, en particular quienes cruzan a diario la frontera.
"Tengan ustedes la seguridad que tenemos el control absoluto del Estado y garantizaremos bajo cualquier circunstancia la tranquilidad y la paz de todo el pueblo de chirense", ha enfatizado Bernal, en un vídeo divulgado por su oficina en redes sociales.
Migración Colombia ya había avisado en un reciente comunicado de que veía "posible" un cierre de la frontera común de cara a la investidura presidencial organizada por Maduro en Caracas este viernes y ante la previsión de que el opositor Edmundo González pudiese intentar también entrar en Venezuela.
Según el Ministerio de Exteriores colombiano, Bogotá recibió el jueves la notificación del cierre "a través de los debidos canales diplomáticos", si bien ha matizado que no se trata sólo de los pasos terrestres sino que afecta también al espacio aéreo, lo que implica la suspensión de los vuelos.
La Cancillería ha explicado en su cuenta de la red social X que se trata de una medida "unilateral" derivada de "razones internas", por lo que del lado colombiano las fronteras "permanecerán abiertas".
Últimas Noticias
Zúrich lidera el ránking IMD de ciudades inteligentes, con Bilbao como mejor española
Rusia anuncia el derribo de 38 drones y confirma daños y tres heridos en un puerto de Leningrado

Mueren cuatro soldados israelíes en enfrentamientos en el sur de Líbano
El anuncio del Ejército eleva la cifra de militares fallecidos tras la ofensiva en el área fronteriza, mientras Jerusalén busca ampliar su presencia hasta el río Litani, generando alerta en Beirut por posibles cambios territoriales
