Tokio, 7 ene (EFE).- Un varamiento masivo de sardinas ocurrido a finales de diciembre en una ciudad del norte de Japón se ha convertido en un quebradero de cabeza ya que, debido a las vacaciones de Año Nuevo, aún no se ha podido dar con una empresa que se deshaga del pescado, según informaron autoridades locales.
Las imágenes que han llegado desde la ciudad de Matsumae, en la isla de Hokkaido, son impactantes, ya que unos 900 metros de playa han quedado invadidos por sardinas muertas que casi no dejan ver la arena que hay debajo.
Las posibles consecuencias a nivel higiénico en la zona preocupan a los residentes porque ya hace más de una semana que Matsumae fue alertada por el varamiento de sardinas, que ocurrió el pasado 28 de diciembre.
"Están empezando a pudrirse. El olor aún no es malo porque las temperaturas son bajas, pero espero que se deshagan de ellos pronto", ha explicado una residente en declaraciones que recogen hoy jueves medios locales.
Continúan sin conocerse los motivos que provocaron la aparición de esta gran cantidad de sardinas varadas en esta playa del mar de Japón.
El Instituto de Investigación Pesquera de Hakodate, perteneciente a la Organización de Investigación de Hokkaido, considera probable que los peces se vieran obligados a llegar a la orilla debido a un descenso repentino de la temperatura del agua.
La ciudad ya sufrió otro varamiento de sardinas parecido a este en diciembre de 2021 lo que supuso la eliminación de unas 24 toneladas de pescado. EFE
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