Más de 60 detenidos durante la noche de Año Nuevo en Bruselas

Culminación de la celebración de Año Nuevo en Bruselas con más de 350 intervenciones policiales, 64 detenciones, daños a vehículos y fuegos artificiales, y toque de queda para menores en Anderlecht

Guardar

Bruselas, 1 ene (EFE). La noche de Año Nuevo en Bruselas se saldó con la detención de más de 60 individuos y decenas de coches quemados en una jornada nocturna en la que las fuerzas policiales realizaron más de 350 intervenciones, según informan medios locales.

Estos números recogen los acontecimientos ocurridos entre las 18.00 horas y las 00.00 horas de este martes, según el informe preliminar de la Policía, que será actualizado a lo largo del día.

PUBLICIDAD

Así, la Policía había efectuado ya 64 detenciones administrativas o judiciales en un total de 352 intervenciones antes de medianoche, según informa la agencia de noticias Belga.

Por otro lado, los servicios de emergencia de la capital Belga contabilizaron 158 intervenciones y 430 llamadas a ambulancias durante la noche. "Fue una noche de Año Nuevo muy agitada", afirmó Walter Derieuw, portavoz del cuerpo de bomberos de Bruselas, según la cadena VRT.

PUBLICIDAD

En concreto, los bomberos tuvieron que actuar para apagar incendios de unos 30 vehículos, así como de bicicletas eléctricas, patinetes, papeleras, contenedores, árboles o arbustos, señala el periódico Le Soir.

"Se lanzaron piedras a varios bomberos, entre ellas personas que dispararon fuegos artificiales horizontales y arrojaron cócteles Molotov", apuntó Derieuw, quien añadió que "afortunadamente no ha habido heridos".

La Región de Bruselas (que engloba 19 ayuntamientos) activó el centro de crisis regional para coordinar la labor de la Policía, los bomberos y los profesionales sanitarios con el objetivo de afrontar una noche que se esperaba turbulenta a la luz de los acontecimientos de años atrás.

Además, estaba prohibida la venta, posesión y uso privado de petardos y fuegos artificiales, pero aun así dos personas han resultado heridas por manipular este tipo de productos.

La noche de cambio de año bruselense estaba marcada también por el toque de queda decretado en un barrio de distrito de Anderlecht sobre todos los menores de 16 años, quienes sólo pudieron salir de sus domicilios a partir de las 19.00 horas de ayer acompañados de sus padres o tutores.

La medida buscaba evitar situaciones de "guerrilla urbana" acontecidas en años anteriores, en palabras del alcalde de Anderlecht, Fabrice Cumps, y fue recurrida por varios afectados ante el Consejo de Estado, que no vio razones de urgencia para suspenderla.

También se decretó un toque de queda para una cincuentena de personas con antecedentes de vandalismo en Amberes, ciudad flamenca que dirige Bart de Wever (aspirante a dirigir el próximo Gobierno nacional) y en la que durante las primeras horas de la noche fueron detenidas 15 personas.

Más allá de las intervenciones policiales y de los servicios de emergencia, 50.000 personas disfrutaron del espectáculo de fuegos artificiales que por primera vez se organizó fuera del centro de la capital belga, alrededor de la icónica estructura del Atomium.

Otras 32.000 personas se reunieron en el Festival FCKNYE, también en Bruselas, que se presenta como el festival más grande del mundo con asistentes de más de 40 nacionalidades diferentes. EFE