
El Estadio Municipal de Butarque volverá a ser el escenario de la 'final four' de la Supercopa de España Femenina de fútbol, que se celebrará del 22 al 26 de enero de 2025, tras el acuerdo alcanzado por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) con el Ayuntamiento de Leganés (Madrid) y con la entidad anfitriona del campo, el CD Leganés.
Así, el feudo pepinero albergará este torneo con la participación del FC Barcelona, la Real Sociedad, el Real Madrid y el Atlético de Madrid. La primera semifinal será el día 22 a las 19.00 horas y enfrentará al Barça, en calidad de campeón de Liga y Copa de la Reina del pasado curso, y el Atlético, tercero en el campeonato liguero 2023/24.
La otra 'semi' se jugará al día siguiente, 23 de enero, y a la misma hora de inicio. Real Madrid, subcampeón de Liga, y Real Sociedad, subcampeón de Copa, protagonizarán el segundo duelo de esta cita que "promete emociones fuertes y que siempre regala grandes momentos", acorde a la nota de prensa difundida este miércoles por la RFEF.
La final se celebrará el domingo 26 de enero, a partir de las 12.00 horas, en un estadio inaugurado en 1998 y con capacidad para algo más de 12.000 espectadores. Por último, el mismo comunicado de prensa destacó que todos los partidos de esta Supercopa podrán seguirse por La 2 de Televisión Española y también en la plataforma de RTVE Play.
Últimas Noticias
La OMS afirma que 486 civiles han muerto en ataques israelíes contra el Líbano
Hugo Boss ganó un 17% más en 2025 y lanza una recompra de acciones de 200 millones
El grupo alemán reportó utilidades por 249 millones de euros durante el último ejercicio y ejecutará un plan para adquirir acciones propias hasta 2027, mientras prevé menores ventas y rentabilidad por ajustes estratégicos y volatilidad global

El Kremlin defiende con la ley en la mano los últimos cortes masivos de internet en Rusia
La Guardia Revolucionaria de Irán reivindica un ataque contra una base militar de EEUU en el norte de Irak
Fuentes oficiales confirman que la fuerza militar iraní disparó cinco misiles contra instalaciones estadounidenses en Kurdistán, tras la ofensiva liderada por Washington y Tel Aviv que provocó cientos de muertes, incluidas figuras de alto rango en Teherán
