
Lleida.net ha firmado contratos de renovación en Colombia por valor de 665.000 euros, según ha informado este martes la compañía de servicios tecnológicos.
Los contratos, que ya han entrado en vigor, representan un empujón significativo de la compañía en el país sudamericano, y una consolidación de su filial en Colombia, en operación desde el año 2018.
Ambos contratos corresponden a la nueva línea de servicios en 'Software as a Service' (SaaS) de la empresa, que opera bajo la marca Lleida.net PKI. En concreto, PKI es la evolución de la empresa valenciana Indenova, que Lleida.net compró en el 2021.
El primero de los contratos, con el Ministerio de Hacienda y Crédito Público colombiano, tiene un valor de 443.000 euros, al tiempo que tiene vigencia de un año, hasta octubre del 2025, abierto a renovación.
El segundo contrato es con la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada del país, el organismo responsable de ejercer el control, inspección y vigilancia sobre la industria de vigilancia y seguridad privada en el país. Este contrato tiene un valor de 222.000 euros, y una validez de un año, renovable.
Últimas Noticias
Australia y Japón no enviarán por ahora barcos para proteger la navegación en el estrecho de Ormuz

Trump augura que la OTAN enfrentará "muy mal futuro" si los aliados no ayudan a EEUU a desbloquear Ormuz

Reino Unido condena a Hezbolá y ve "inaceptable" el desplazamiento forzado de libaneses por ataques israelíes
La canciller británica expresó su respaldo a las autoridades de Beirut, repudió la violencia contra civiles, anunció fondos de emergencia para ayuda humanitaria y llamó a frenar hostilidades, advirtiendo que el crecimiento del conflicto tendría consecuencias devastadoras para la población

Los Oscar coronan a Paul Thomas Anderson: 'Una batalla tras otra' manda con seis premios y 'Sirat' se va de vacío

Australia y Japón confirman que no enviarán barcos para proteger la navegación en el estrecho de Ormuz
Canberra y Tokio han descartado desplegar fuerzas navales en la zona estratégica, pese a la presión internacional y los recientes ataques atribuidos a Irán, mientras crece la incertidumbre entre los países importadores ante posibles interrupciones en el suministro energético
