Granada (España), 10 nov (EFE).- Cerca de 170 participantes de una veintena de países compiten desde este lunes en el campeonato del mundo de Scrabble en español, un juego de mesa de combinación de letras para formar palabras que figuren en el diccionario.
Un tablero de quince por quince casillas, cien fichas y el reto de encontrar la palabra perfecta son la esencia del Scrabble, que exige dominio del léxico, agilidad mental y un poco de matemáticas.
PUBLICIDAD
Dejó hace años de ser un juego de niños para convertirse en un reto profesional que celebra un mundial al año en inglés, francés y español.
En el caso del español, la competición se ha celebrado hasta ahora en varios países de habla hispana. Este año llega a la ciudad de Granada, en el sur de España, gracias a Antonio Álvarez, un experto que ya ha participado en veinte mundiales.
PUBLICIDAD
"Es un juego muy parecido al ajedrez, pero con palabras, en el que hay que tener una estrategia, trabajas el cálculo numérico para formar la palabra y sumar los puntos, y tienes que estudiar vocabulario", explicó a EFE Álvarez, que se ha convertido en 'embajador' del juego.
En esta ocasión destaca la inscripción masiva de jóvenes mexicanos y habrá dos japoneses.
PUBLICIDAD
Sin embargo, gran parte de la atención estará en el neozelandés Nigel Richards, uno de los grandes favoritos, a pesar de que no tiene ni idea de español.
"Ha ganado varias veces el mundial en inglés, pero ha buscado nuevos retos. Se ha presentado también a la competición en francés, para lo que memorizó el diccionario sin saber el significado de las palabras, y ahora probará en la cita en español", dijo Álvarez.
PUBLICIDAD
La competición se retransmitirá en directo en internet gracias al apoyo de la Federación Internacional de Léxico en Español (FILE) y la Asociación de Jugadores de Scrabble de España (AJS). EFE
Últimas Noticias
Las exportaciones chinas crecen un 9,8 % interanual en abril
El SNP revalida el Gobierno escocés sin mayoría para convocar otro referéndum sobre su independencia

China advierte a la UE tras la decisión europea de excluir a empresas chinas en la ley de ciberseguridad
