Jerusalén, 8 nov (EFE).- La Asociación Palestina de Fútbol (PFA) mostró este viernes su "profunda preocupación" por la violencia registrada ayer en Holanda tras un partido entre el Maccabi de Tel Aviv y el Ajax de Amsterdam y acusó a los hinchas del equipo israelí de provocar los incidentes por su "incitación a la violencia, el racismo antipalestino y la islamofobia".
"LA PFA está profundamente preocupada por la serie de hechos violentos ocurridos en Amsterdam, que comenzaron con la deplorable incitación a la violencia, el racismo antipalestino y la islamofobia expresados por los hinchas del Maccabi Tel Aviv, que también atacaron viviendas y comercios que exhibían la bandera palestina en solidaridad con las víctimas del genocidio en curso", recoge un comunicado.
La PFA, que asegura haber presentado a la FIFA "amplias pruebas de esas expresiones de odio" agrega que, "recientemente" en Grecia, un grupo de hinchas israelíes "golpeó a un hombre árabe hasta dejarlo inconsciente", una acción que a ojos de la asociación deportiva palestina, "ilustra la urgente necesidad de intervenir".
"La falta de rendición de cuentas por esa violencia arraigada y ese racismo normalizado (por parte de los hinchas israelíes) sólo ha dado lugar a más incidentes lamentables, como los de Amsterdam", agrega la nota.
La PFA, que también denunció "los intentos de aprovechar esos acontecimientos para silenciar las voces pro palestinas y prohibir la exhibición de símbolos palestinos" pidió a la UEFA y a la FIFIA "que aborden la normalización de la retórica genocida, racista e islamófoba entre los aficionados al fútbol israelí y que apliquen medidas concretas para combatir esta hostilidad".
El secretario general de la ONU, António Guterres, dijo hoy estar "conmocionado" por la violencia registrada ayer en Holanda y condenó por igual "el antisemitismo y el fanatismo antimusulmán", aludiendo así al hecho de que los enfrentamientos de ayer fueron desatados por racistas que se encontraban entre los hinchas de ambos equipos.
Israel envió el jueves a Ámsterdam al ministro de Exteriores, Gideon Saar, con un avión que tenía como misión rescatar a los hinchas israelíes, y a su llegada Saar dijo que los incidentes eran "quizás el mayor ataque contra judíos en Europa" desde la Segunda Guerra Mundial.
En total, 62 personas fueron arrestadas anoche, de las cuales diez continúan detenidas, incluyendo dos menores de edad, y se les acusa, entre otras cosas, de violencia pública, según el fiscal jefe de Ámsterdam, René de Beukelaer. Cinco personas fueron hospitalizadas y ya han sido dadas de alta.
La Policía neerlandesa calcula que unos 2.600 hinchas israelíes acudieron a Ámsterdam para ver el partido, pero el miércoles y el mismo jueves los seguidores de Maccabi, según señaló la policía, "arrancaron una bandera de una fachada en la calle Rokin y destrozaron un taxi. En la plaza Dam, quemaron una bandera palestina", lo que se vio como una provocación a los manifestantes propalestinos que se habían opuesto a la celebración del partido con un equipo israelí como invitado.
Los hinchas israelíes también recorrieron las calles gritando cánticos como “muerte a los árabes”; “que gane el IDF (Ejército israelí), que se jodan los árabes” o "ya no hay escuelas en Gaza porque no quedan niños", según numerosos videos que circulan en redes sociales. EFE
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