
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha confirmado este martes que la capital del país, Bogotá, y las zonas de alrededor han entrado en "un problema estructural por escasez de agua", y ha aseverado que este está provocado por el "desarrollo depredador" de grandes negocios.
"Lo que hace crisis en Bogotá no es un exceso de consumo de sus habitantes", ha asegurado un Petro que apunta más allá y asegura que la crisis en la zona viene derivada de "un modelo de desarrollo depredador articulado a grandes negocios de particulares poderosos".
Entre los culpables, el mandatario colombiano ha señalado directamente a "grandes especuladores de tierra y dueños del transporte público privatizado", así como a la ausencia de una reforma agraria "durante más de dos siglos".
"Sólo los pactos sociales pueden ayudarnos a adaptar las regiones al colapso climático", ha añadido el presidente colombiano en su perfil oficial en la red social X.
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