Comienzan las quinielas sobre posibles coaliciones para gobernar en Bélgica

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Bruselas, 10 jun (EFE).- Bélgica comenzó este lunes a hacer quinielas sobre las posibles coaliciones de gobierno tras las elecciones federales y regionales celebradas el domingo, en las que los nacionalistas flamencos del N-VA fueron los más votados y lograron contener al partido de extrema derecha independentista Vlaams Belang.

En un país donde el sistema electoral es complejo, con circunscripciones flamencas y francófonas y donde las coaliciones exigen equilibrios medidos al milímetro, siempre se tarda meses en formar gobierno, por lo que hoy nadie se atreve a apostar por una formación rápida de un Ejecutivo, sobre todo a nivel federal.

Además, aún quedan por celebrar unas elecciones en el país: las provinciales y comunales, que tendrán lugar el próximo 13 de octubre.

Sin embargo, según algunos analistas, el giro a la derecha producido en las regiones de Valonia y Bruselas y el paisaje político menos fragmentado, podrían facilitar la formación de un ejecutivo federal.

Fuentes belgas explicaron que la formación de gobierno puede ir rápido quizá en la región de Valonia, mientras que tomará previsiblemente más tiempo y negociaciones en otros territorios por los muchos partidos políticos necesarios para constituir una coalición, por ejemplo en Bruselas.

El partido nacionalista flamenco N-VA ganó este domingo las elecciones federales belgas, seguido por el ultraderechista Vlaams Belang.

En tercer puesto quedaron la izquierda francófona y flamenca (PTB-PVDA) y los liberales francófonos (MR).

Les siguieron los socialistas flamencos (Vooruit) y los cristianodemócratas flamencos, los socialistas francófonos (PS) y los cristianodemócratas francófonos (Les Engagés).

El partido Open Vld, liderado por el actual primer ministro, Alexander De Croo, obtuvo uno de los peores resultados, seguido de los verdes flamencos GROEN y los verdes francófonos Ecolo.

El rey Felipe de los belgas aceptó este lunes la dimisión del primer ministro, el liberal flamenco Alexander De Croo, cuyo partido, el Open Vld, fue uno de los grandes perdedores el domingo.

De Croo anunció nada más conocer los resultados de las elecciones su intención de dejar el Ejecutivo.

Además, el monarca belga comenzó en la tarde del lunes las consultas con los distintos presidentes de los partidos para designar a la persona encargada de formar gobierno, empezando por Bart De Wever, el líder del partido nacionalista flamenco N-VA, ganador de las elecciones.

A continuación se reunió con el presidente del partido de extrema derecha Vlaams Belang, Tom Van Grieken, y, por último, con el presidente de los liberales francófonos (MR), Georges-Louis Bouchez, informó la Casa Real.

El martes, el rey Felipe mantendrá consultas con el presidente de los socialistas francófonos (PS), Paul Magnette, y con los responsable de la izquierda PTB-PVDA y de los cristianodemócratas francófonos (Les Engagés).

El presidente de los liberales francófonos (MR), Georges-Louis Bouchez, uno de los triunfadores de las elecciones, se mostró este lunes en una entrevista con la radiotelevisión RTL abierto a hablar con el N-VA y buscar la manera de trabajar juntos.

Aseguró que existe "mucha cercanía" con los nacionalistas flamencos, especialmente en términos de economía, seguridad e inmigración y se declaró dispuesto a "discutir sobre un Estado más eficaz", aunque precisó que los liberales francófonos no apoyan la reforma del Estado que quiere emprender De Wever.

Según los analistas, una posible coalición "compleja pero realizable" y que tendría 82 de los 150 escaños del Parlamento federal, estaría formada por los nacionalistas del N-VA, los liberales francófonos (MR), los cristianodemócratas francófonos (Les Engagés) y los socialistas flamencos de Vooruit.

Ese grupo solo necesitaría un partido más para tener una mayoría de gobierno. Y podrían ser los cristianodemócratas flamencos (CD&V). EFE

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