Las autoridades italianas han detenido este miércoles en el marco de una gran operación en colaboración con la Interpol a 19 sospechosos por cargos relacionados con asociación criminal, incluyendo a un presunto jefe de la mafia turca, Boris Boyun, cuya extradición había pedido Ankara. Las detenciones han sido ejecutadas en coordinación con el departamento antiterrorista de Milán después de que así lo decretara un juez de instrucción de la ciudad, Roberto Crepaldi, según ha recogido el canal de televisión italiano Rai. Boyun, de 40 años, se encontraba en arresto domiciliario en el pueblo de Bagnaia, ubicado en la provincia de Viterbo, por delitos relacionados con asesinato, lesiones, amenazas, participación en asociación criminal y tráfico de armas. Según las investigaciones de las autoridades italianas, Boyun logró salir vivo de un intento de asesinato organizado y posteriormente planeó un ataque en represalia contra el presunto instigador, líder de una banda criminal rival. El ministro del Interior turco, Ali Yerlikaya, ha destacado en un mensaje en la red social X que Boyun tiene 23 delitos pendientes en Turquía relacionados con asociación criminal y cuenta además con antecedentes penales por asesinato. El jefe de la mafia turca, de etnia kurda, fue detenido en 2022 en la ciudad costera de Rimini después de que Ankara emitiera una orden de detención internacional, si bien la solicitud fue rechazada por el tribunal de Bolonia.
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