Ex primer ministro de Mali ve la suspensión de partidos como un "ataque a los derechos"

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Bamako, 11 abr (EFE).- El ex primer ministro de Mali Moussa Mara calificó de "ataque a los derechos constitucionales de los ciudadanos" la decisión del gobierno golpista de suspender los partidos políticos, por lo que invitó a las autoridades malienses a revocar su decisión.

En un comunicado, Mara reacciona a la suspensión decidida este miércoles por la junta militar de Mali, en el poder desde 2020, de suspender las actividades de los partidos políticos y las actividades de carácter político de las asociaciones alegando razones de "orden público".

Para Mara, esta medida es además "un importante revés en la búsqueda de la unidad y de la cohesión de la nación", algo a lo que, recuerda en la nota, aspira el presidente de la junta maliense, coronel Assimi Goita.

Mara cree que la suspensión de los partidos en Mali "no augura nada bueno para un futuro pacífico" del país, por lo que pide a las autoridades "que revoquen su decisión y se comprometan a una gestión más inclusiva de las próximas etapas de la transición".

Mara, que fue nombrado primer ministro en 2014 con solo 39 años y estuvo un año en el cargo, sigue en política con su partido Yelema (Cambio) y cuestiona desde hace meses a las autoridades militares, a las que recuerda que Mali está teóricamente en un proceso de transición.

La suspensión decidida por la junta se produce después de que a principios de este mes alrededor de 80 partidos y asociaciones del país difundieran comunicados llamando a convocar elecciones democráticas, tras expirar el pasado 26 de marzo el último plazo de dos años de transición dado por la junta en 2022.

Estas voces se alzaron en un contexto de represión, con recientes suspensiones de organizaciones y condenas a periodistas, activistas e incluso imanes por criticar a la junta.

En un reciente comunicado, Human Rights Watch afirma que "la junta militar de Mali ha reprimido cada vez más la disidencia pacífica, la oposición política y los medios de comunicación, reduciendo el espacio cívico del país".

La junta militar maliense, que se autodenomina gobierno de transición, se hizo con el poder tras un golpe militar en 2020 y desde entonces ha ido dando plazos para convocar elecciones que ha ido incumpliendo.

La crisis política en la que está sumida Mali, cuyo gobierno ha roto relaciones con Francia -antigua potencia colonial- y se ha acercado a Rusia y a las vecinas juntas militares en el poder en Níger y Burkina Faso, se produce en un contexto de grave crisis de seguridad y económica.

Mali sufre ataques terroristas continuos perpetrados por grupos leales a Al Qaeda y al Estado Islámico (este último controla casi totalmente la región de Menaka), y desde hace meses tiene otro conflicto abierto con los independentistas del norte del país (Azawad), que declararon la guerra a la junta tras unos años de paz. EFE

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