Al Sisi inaugura su tercer y último mandato constitucional como presidente de Egipto

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El Cairo, 2 abr (EFE).- El presidente de Egipto, Abdelfatah al Sisi, hizo este martes el juramento ante el Parlamento para asumir el cargo de jefe de Estado por tercera vez consecutiva, un mandato que se alargará hasta 2030 y que, según la Constitución egipcia, será el último del actual líder del país africano.

Al Sisi realizó el juramento en el recién estrenado edificio del Parlamento de la Nueva Capital Administrativa de Egipto (NAC), en construcción desde 2015 a unos 40 kilómetros al este de El Cairo y que representa la joya de la corona de los megaproyectos encargados por el mandatario egipcio.

"Renuevo mi compromiso de completar el proceso de construcción de la patria y hacer realidad las aspiraciones de la gran nación egipcia de construir un Estado moderno, democrático y avanzado en todos los campos", dijo Al Sisi en su discurso frente a los miembros de la Cámara baja.

El jefe de Estado egipcio inició así su tercer mandato consecutivo de seis años, después de vencer con un 89,6 % de los votos en las elecciones presidenciales celebradas el pasado diciembre, marcadas por la guerra en la Franja de Gaza y una severa crisis económica.

Y es que el país más poblado de Oriente Medio, con más de 106 millones de habitantes, se enfrenta a una de las peores crisis económicas de la historia que ha sumido a más de un tercio de la población por debajo del umbral de la pobreza, según cifras oficiales.

Con una deuda externa superior a los 160.000 millones de dólares, una inflación galopante y la escasez de divisas que han forzado a reiteradas devaluaciones de la divisa local, Egipto ha iniciado una carrera contrarreloj para salir del atolladero económico con la venta de un terreno en la costa mediterránea a Emiratos Árabes Unidos por valor de 35.000 millones de dólares.

Esto ha sido seguido por acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Unión Europea (UE) y el Banco Mundial para propulsar la economía de Egipto, a la que inyectarán unos 50.000 millones de dólares en los próximos años.

Egipto afronta además una complicada situación por la guerra en la Franja de Gaza, que amenaza con traspasar la frontera hacia territorio egipcio.

El Cairo, 2 abr (EFE).- El presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, que inauguró este martes su tercer y último mandato constitucional como jefe de Estado, dijo que mientras permanezca en el poder priorizará la seguridad y el desarrollo de Egipto, en un momento en el que el país atraviesa múltiples crisis por la guerra en Gaza y su situación económica.

"Juro que la seguridad de Egipto y de su pueblo, e implementar el desarrollo y el progreso, es mi única opción por encima de cualquier otra consideración", dijo Al Sisi durante un discurso tras la ceremonia de juramento, que tuvo lugar en la Nueva Capital Administrativa (NAC), a unos 40 kilómetros al este de El Cairo.

El mandatario, que lleva ya más de una década en el poder, reconoció que los últimos años "el camino no ha sido un camino de rosas" debido al "terrorismo en el interior", en referencia a los Hermanos Musulmanes y a la campaña militar de Egipto en el norte del Sinaí contra la filial del grupo yihadista Estado Islámico.

Asimismo, recordó que el país ha sufrido los choques externos, como la pandemia del coronavirus o las guerras en Ucrania y en Gaza, factores que han intensificado la severa crisis económica que padece Egipto también en parte debido al endeudamiento crónico para financiar grandes proyectos de infraestructura.

De hecho, la NAC está siendo construida desde 2015 en una área desértica del tamaño de Singapur, y su coste inicial fue estimado en unos 50.000 millones de dólares.

Y es que en los diez años que Al Sisi lleva en el poder la deuda exterior se ha más que triplicado hasta llegar a superar los 160.000 millones de dólares, mientras que Egipto se ha convertido en el segundo mayor prestamista del Fondo Monetario Internacional (FMI), solo por detrás de Argentina.

Durante su discurso, el mandatario egipcio indicó que también centrará sus esfuerzos en las relaciones exteriores para mantener lazos "equilibrados con todas las partes en un nuevo mundo (...) en el que Egipto juega un papel indispensable para consolidar la estabilidad, la seguridad, la paz y el desarrollo".

En el plano económico, Al Sisi prometió fortalecer el sector privado "para liderar el desarrollo" del país, así como "dar prioridad a los programas de fabricación local para aumentar las exportaciones y los ingresos en divisas de Egipto".

Al mismo tiempo, prometió una "reforma institucional integral destinada a garantizar la disciplina financiera" para "la racionalización del gasto público", mientras que deseó que Egipto se convierta en "un centro regional" para el comercio, el transporte, las energías renovables o el hidrógeno verde.

"Prometo a Dios y os prometo que seguiré siendo leal en mi trabajo. Mis ojos sólo verán vuestros intereses y los intereses de este país", sentenció Al Sisi.