Türk alerta del deterioro de d.humanos en Birmania por la ofensiva entre Junta y rebeldes

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Ginebra, 30 ene (EFE).- El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, mostró hoy su preocupación por la situación del pueblo birmano ante la reciente intensificación de la ofensiva entre la Junta Militar y los grupos rebeldes de la oposición.

"Desde finales de octubre del año pasado, la situación se ha deteriorado aún más como consecuencia de las tácticas establecidas desde hace tiempo por los militares para atacar a la población", subrayó Türk en un comunicado de prensa en vísperas de que se cumplan tres años del golpe de Estado del Ejército birmano en 2021.

Según la fuente oficial, los enfrentamientos armados entre la junta birmana y las milicias antijunta a lo largo del territorio del país han provocado desplazamientos masivos y numerosas bajas civiles, con al menos 554 víctimas en los últimos tres meses.

El alto comisionado criticó especialmente la contraofensiva puesta en marcha por la Junta Militar, ya que, considera, "se ha centrado en castigar a los civiles que cree que apoyan a sus enemigos", a pesar de estar protegidos por el derecho internacional humanitario, incluyendo ataques a hospitales y escuelas.

También alertó sobre la interrupción de las comunicaciones básicas en al menos 74 municipios del país, incluyendo la mayor parte del estado de Rakhine, ya que "impiden advertir a los civiles con antelación de los combates para que puedan alejarse del peligro".

En este mismo estado, la situación es "aún más alarmante", ya que se trata del lugar de origen de la comunidad rohinyá, etnia perseguida por el Ejército birmano y usada ahora como "escudo humano" por parte de ambos bandos, según aseguró hoy en rueda de prensa en Ginebra el representante de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos en Birmania, James Rodehaver.

"En varias ocasiones el grupo rebelde Ejército Arakán y la Junta birmana han tomado posiciones en los aledaños de las aldeas rohinyás o incluso dentro de escuelas y mezquitas de estas comunidades para usarlos luego como escenario para ataques de artillería y otros tipos", reveló el representante.

De acuerdo con informes recibidos por la oficina que dirige Türk, el pasado 26 de enero los enfrentamientos entre el Ejército de Arakán y los militares birmanos dejaron al menos 12 civiles de etnia rohinyá muertos y otros 30 heridos en la aldea de Hpon Nyo Leik, cuyos habitantes se encuentran atrapados entre las dos partes beligerantes.

Ante esta situación, el alto comisionado instó a la comunidad internacional a redoblar sus esfuerzos para que la Junta Militar birmana "rinda cuentas" y pidió adoptar "todas las medidas a su alcance" para proteger a los miembros de la minoría rohinyá de todos los actos futuros que puedan constituir genocidio. EFE

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