'Quique' Wolff rememora su saludo a Beckenbauer antes de un amistoso internacional en 1973

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Buenos Aires, 8 ene (EFE).- El exfutbolista argentino y periodista deportivo Enrique 'Quique' Wolff lamentó este lunes el fallecimiento a los 78 años de edad del astro alemán Franz Beckenbauer, a quien venció junto a la albiceleste en un amistoso internacional en 1973, un año antes de que Alemania ganara el campeonato mundial, disputado en su propio país.

"Hoy nos dejó uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol. Es un orgullo para mí haber jugado con Argentina ante Alemania y saludarlo antes de empezar", aseguró el exjugador de Las Palmas y Real Madrid en un mensaje publicado en su perfil de la red social X, acompañado de una foto de ambos futbolistas antes del encuentro.

El resultado final de aquel partido fue una sufrida victoria por 2-3 para la Albiceleste, que empezó el encuentro dominando cómodamente al todopoderoso combinado alemán.

Argentina llevó la batuta del partido hasta el minuto 67, cuando Miguel Ángel Brindisi anotó el tercer y último tanto de la escuadra suramericana.

A partir de entonces, la 'Mannschaft' intentó tirar de épica para remontar un partido que, a priori, no tenía mayor relevancia por tratarse de un encuentro amistoso, pero que se antojaba fundamental para los germanos, que nunca habían perdido en el Estadio Olímpico de Múnich, uno de sus principales feudos y ciudad natal de Beckenbauer.

Los alemanes sólo pudieron marcar dos goles, el último en el minuto 89, pero nada sirvió para parar el huracán argentino.

Por aquel entonces, Argentina no enamoraba con su juego y aún no había levantado ni una sola vez la Copa del Mundo.

La victoria ante el que era considerado el mejor equipo del planeta no era una posibilidad real para nadie, excepto para el entonces seleccionador argentino, Omar Sívori.

"Yo pensaba ver una máquina y sólo vi un equipo defendiéndose y acertando algunos contragolpes", aseguró el técnico al ser preguntado por el equipo de Beckenbauer antes del encuentro, refiriéndose a partidos anteriores de la Alemania Federal.

El curso del partido dio la razón a Sívori. Ni siquiera el central, que dominaba el fútbol a nivel mundial, consiguió hacer su mejor juego.

Las crónicas deportivas de entonces relatan que Beckenbauer dio "patadas alevosas" a los jugadores argentinos durante todo el partido y reprobó constantemente a sus compañeros, consiguiendo enfadar al público alemán, que le pitó sonoramente.

Los ecos de la victoria argentina en aquel amistoso de Múnich se dejaron sentir en un país donde el fútbol tiende a desencadenar tragedias y loas excesivas.

"No se trata de echar las campanas al vuelo por una noche feliz. Se trata, simplemente, de meditar, comparar, analizar y ser sinceros con este hoy que no es tan deprimente y con aquel ayer que siempre llega teñido de emoción y de nostalgia", reconoció el prudente dibujante y escritor argentino Roberto Fontanarrosa en un editorial.

Un amistoso para el recuerdo de muchos, pero imborrable de la memoria de Wolff, que intercambió los banderines de Argentina y Alemania con el eterno capitán germano.

Beckenbauer pudo resarcirse de aquella derrota un año después. En el mismo escenario bávaro, Alemania Federal venció a la Holanda de otra leyenda, Johan Cruyff, para brindarle a Alemania su segunda Copa Mundial de Fútbol. Ante su afición. En 1974.

Cuatro años después, al otro lado del globo, la Argentina de Mario Kempes conseguiría su primer campeonato. EFE

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