Pekín, 4 dic (EFE).- Una serie de tormentas magnéticas que comenzaron entre el viernes y el sábado y que se repetirán este lunes causaron en Pekín el avistamiento de auroras boreales, un fenómeno que no ocurría en la capital china desde hacía veinte años.
Según el Centro Nacional de Meteorología Satelital de China, la tormenta geomagnética se debió a la influencia de una eyección de masa coronal, una actividad eruptiva del Sol que genera ondas de choque que alteran el campo magnético terrestre, informó el diario local Global Times.
La tormenta se prolongó entre la noche local del pasado viernes al sábado, y alcanzó un nivel de intensidad de 7 -de un máximo de 9- en el índice Kp, que mide la actividad del campo magnético de la Tierra.
Expertos citados por la prensa local indicaron que el impacto de la tormenta en las operaciones de los satélites meteorológicos chinos fue "mínimo", gracias a los servicios de pronóstico y las medidas de prevención adoptadas.
Sin embargo, el fenómeno tuvo un efecto positivo para los aficionados chinos a la astronomía y la fotografía, que pudieron contemplar y fotografiar las auroras boreales en varias regiones de alta latitud, como Heilongjiang, Mongolia Interior y Xinjiang.
Incluso habitantes de las afueras de Pekín, situada a una menor latitud, informaron de avistamientos del fenómeno.
Según datos citados por el rotativo local Global Times, se trata de la segunda vez que se registra la presencia de auroras en la capital china, después de la ocurrida en 2003.
El Centro Nacional de Meteorología Satelital de China pronosticó que otra tormenta geomagnética de una intensidad entre menor y moderada se producirá este lunes. EFE
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