Lichis: "La Cabra Mecánica fue difícil de entender. El cariño ha venido con los años"

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José Luis Picón

Málaga (España), 7 oct (EFE).- Miguel Ángel Hernando, alias Lichis, cantante de La Cabra Mecánica, admite que la banda fue en su momento "una propuesta difícil de entender" y que "la leyenda, el cariño o el respeto han venido con los años", ya que el tiempo quizás les ha "dado la razón".

"Yo no tenía un carisma o un tirón entre cierto sector del público que sí tuvieron artistas posteriores", afirma en una entrevista con EFE Lichis, que el próximo 21 de octubre ofrecerá un concierto en Málaga (sur de España) dentro de la gira de despedida definitiva de la banda con motivo de su 25 aniversario.

La Cabra Mecánica anunció su separación en 2009 por el deseo de Lichis, que era quien "tiraba del carro", de hacer "otras cosas". "Creativamente, pensaba que había llegado a un punto en el que ya no me satisfacía seguir y quise tomar otro camino".

Antes grabaron unos discos que eran "muy diferentes unos de otros", porque para Lichis "la música es algo parecido a ser actor, te permite meterte en un montón de situaciones y de personajes y vivir otras realidades, y no por ello es menos auténtico lo que haces".

"La vida se me va a hacer muy corta. Me gustaría haber hecho un montón de cosas y no me ha dado tiempo a hacerlas, y eso lo reflejo en mi música", asegura el cantante, que cree que en su carrera en solitario sí ha sido "más unidireccional".

Nacido en Barcelona pero criado en Madrid, uno de los ritmos con los que se asoció a la banda fue la rumba catalana, algo que relaciona con "los recuerdos de los veraneos con la familia materna que se quedó en Cataluña".

"En mi casa se escuchaba a Peret y mucha música en catalán. Mi padre, por motivos ideológicos, en los 70 oía la Nova Cançó catalana y canciones comprometidas con el cambio político, y eso fue muy importante para mí", recuerda.

Entiende que el público le asocie con La Cabra, pero antes de grabar con esta banda su primer disco -con 27 años-, ya había estado "en cientos de grupos", y por eso para él esta etapa es solo "algo episódico o anecdótico".

"Lo de La Cabra fue casi un entretenimiento. Quería componer canciones, incluso odiaba mi voz e intenté buscar un cantante, pero no lo encontré", asegura.

Sus letras eran ácidas, algo que le costó "muchas censuras": "no en el ámbito político e ideológico, pero sí de la industria y de los medios".

"Hoy tenemos más miedo al linchamiento en la plaza pública, que sucede sobre todo a través de las redes y que los medios alimentan porque también les viene bien. Puedes decir lo que quieras, pero tienes que asumir las consecuencias".

Sobre sus letras ha "oído de todo, que eran feministas y que eran machistas", y a él le han llamado "tanto rojo como facha". "Fuimos muy libres a la hora de expresarnos, y eso lo pagamos en ocasiones".

La mítica colaboración con María Jiménez en la canción "La lista de la compra" llegó cuando la discográfica casi les había dado un ultimátum. "En ese momento éramos muy queridos por la crítica pero poco valorados por el público. En la industria, o movías cifras astronómicas o no interesabas a nadie".

Lichis lanzó entonces "un órdago" y dijo que quería cantar con María esa canción que había escrito "pensando en ella", algo que suponía "una apuesta arriesgada con la espada de Damocles colgando".

"Sé que María en su interior tenía una serie de dolores y cargas duras de llevar, pero ella mostraba su cara más alegre y desenfadada seguramente para exorcizar todo lo malo, y de ese contraste surgía mucha luz", dice sobre la cantante sevillana, fallecida el pasado mes. EFE

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